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Ciudad del Vaticano

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LA CIUDAD Y SUS MUSEOS

Este artí­culo se referirá a La Ciudad del Vaticano, dividido este en cuatro partes, una primera, la actual, como introducción e información del Estado Vaticano y las tres restantes con información y detalles de los museos.
He tenido que fraccionar este artí­culo, para aminorar el tiempo de carga de las distintas páginas que lo componen.
No trato de mostrar todas las obras, eso serí­a casi imposible, dado que no hay información suficiente, por lo menos en la red, sino que de lo que se trata, es de mostrar un poco de lo que se puede ver, para ir haciendose una idéa.
De todas formas, aunque se consiguiera información y fotos de todo, nada puede ser comparable al hecho de verlo in situ, babeando y con cara de alucinado.

A continuación están los enlaces para acceder a las restantes partes. Si no quieres entretenerte el leer demasiado, pincha en uno de ellos para dirigirte directamente a los Museos Vaticanos.

 
 

Museos Vaticanos I

   

Museos Vaticanos II

   

Museos Vaticanos III

 

 

La Ciudad del Vaticano

El Vaticano, oficialmente Estado de la Ciudad del Vaticano (en latí­n: Status Civitatis Vaticaní¦, y en italiano: Stato della Cittí  del Vaticano), es una ciudad-estado cuyo territorio consta de un enclave dentro de la ciudad de Roma, en la pení­nsula Itálica. Es uno de los seis microestados europeos y tiene una extensión de 0,439 km² (44 hectáreas) y una población de aproximadamente 900 habitantes, por lo que resulta un hí­brido de ciudad elevada al rango de Estado independiente, siendo además el paí­s más pequeño del mundo, y el único que tiene por lengua oficial el latí­n. Es tan pequeño que sólo la Basí­lica de San Pedro es un 7% de su superficie; la basí­lica y la Plaza de San Pedro ocupa un 20% del territorio, lo que lo convierte en el territorio independiente más urbanizado del mundo. La Ciudad del Vaticano comenzó su existencia en 1929 tras la firma de los Pactos de Letrán celebrados entre la Santa Sede y el entonces Reino de Italia, que en 1870 habí­a conquistado los Estados Pontificios.

La Ciudad del Vaticano alberga la Santa Sede, máxima institución de la Iglesia católica. Aunque los dos nombres, «Ciudad del Vaticano» y «Santa Sede» se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, el primero se refiere a la Ciudad y a su territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia y que tiene personalidad jurí­dica propia (como sujeto de Derecho internacional). En rigor, es la Santa Sede, y no el Estado del Vaticano, la que mantiene relaciones diplomáticas con los demás paí­ses del mundo. Por otro lado, el Vaticano es quien da el soporte temporal y soberano (sustrato territorial) para la actividad de la Santa Sede.

La máxima autoridad del Vaticano y Jefe de Estado del mismo es el Sumo Pontí­fice, por lo que puede considerarse la única teocracia de Europa, aún cuando el Papa delega las funciones de gobierno en el Secretario de Estado.


 

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Etimologí­a e Historia

Su nombre viene del Monte Vaticano (probablemente del latí­n "Vaticin?um": predicción; pues antiguamente la colina era la sede de un oráculo etrusco o tal vez del nombre de un poblado del mismo origen; Vaticum).
En italiano la denominación completa es Stato della Cittí  del Vaticano. En latí­n, idioma oficial de la Santa Sede, se traduce como Status Civitatis Vaticaní¦. Los hechos más relevantes son:

  • 1756, se inicia la historia de los Estados Pontificios.
  • 1798, el ejército francés toma prisionero al papa Pí­o VI.
  • 1860, el ejército del rey de Italia Ví­ctor Manuel II conquistó los Estados Pontificios, dejando a la Santa Sede solamente en posesión de Roma y su región costera, durante el papado de Pí­o IX.
  • 1870, Ví­ctor Manuel tomó Roma en gran parte gracias a la Guerra franco-prusiana y la proclamó nueva capital de su reino.
  • 1917, Benedicto XV propone un plan de paz para la Primera Guerra Mundial que es totalmente ignorado por la comunidad internacional.
  • 1929, Los Pactos de Letrán son firmados por Pietro Gasparri, en representación de la Santa Sede, y Benito Mussolini, primer ministro italiano en representación del rey Ví­ctor Manuel III, el 11 de febrero durante el pontificado de Pí­o XI. Con estos acuerdos se dio por terminada la disputa con Italia que existí­a desde 1870. Se crea el Vaticano con 44 hectáreas, se le reconoce su soberaní­a, el concordato garantizó además la total independencia del Papa. El primer Gobernador fue el eminente numismático Camillo Serafini.
  • 1939, estalló la Segunda Guerra Mundial; el Vaticano se declara neutral y Pí­o XI publica la encí­clica Mit Brennender Sorge donde hace una fuerte crí­tica al nacionalsocialismo considerándolo incompatible con la fe católica.
  • 1962, Juan XXIII inaugura el Concilio Vaticano II.
  • 1965, Pablo VI clausura el Concilio Vaticano II.
  • 1981, Juan Pablo II sufre un atentado en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
  • 2001, Juan Pablo II promulga la Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano, actualmente en vigor (11 de febrero).
  • 2005, muere Juan Pablo II y es elegido Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) como papa.

 
 

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Gobierno y polí­tica

La esencia del estado de la Ciudad del Vaticano se fundamenta en su unión con la Santa Sede, de manera que el Papa es a la vez Cabeza Suprema de la organización católica romana y Jefe de Estado del Estado de la Ciudad del Vaticano. En consonancia con esta doctrina, el Vaticano es el único territorio europeo que explí­citamente defiende su carácter de teocracia. Formalmente el Vaticano se autodefine como una monarquí­a absoluta cuyo monarca, el Sumo Pontí­fice, tiene plenos poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Es también una teocracia electiva, en la que la elección del Papa corresponde al Sacro Colegio Cardenalicio (cuyos miembros son designados por los anteriores pontí­fices), reunido en Cónclave, según las actuales disposiciones de la Constitución Apostólica Universi Dominici gregis, promulgada por Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996 y modificada por Benedicto XVI en junio de 2007. Sólo el colegio cardenalicio tiene derecho a voto, quedando por tanto excluidos de la elección del jefe de Estado el resto de ciudadanos vaticanos.

El elegido se convierte en papa en cuanto manifiesta su aceptación, siempre que fuera ya obispo, de lo contrario, debe ser ordenado inmediatamente. En cualquiera de ambos casos, el papa recién elegido adquiere, desde el mismo momento de su aceptación (y ordenación en su caso), la plena y suprema potestad en la Iglesia Católica, así­ como la jefatura de Estado de la Ciudad del Vaticano.

Los órganos de gobierno de la Ciudad del Vaticano no forman parte de la Curia Romana (Cfr. Art.1 de la Constitución Apostólica Pastor Bonus), sino que tiene un ordenamiento jurí­dico especí­fico. El segundo al mando del gobierno del Vaticano, después del Papa, es el Secretario de Estado aunque no corresponden a la formación real de Estado, labor que actualmente cumple el cardenal Tarcisio Bertone.

La Ley Fundamental de la Ciudad del Vaticano constituye la norma constitucional más importante. Según ésta, el Papa "tiene la plenitud de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial". Únicamente se prevee la distinción de funciones, pues el papa no las ejerce de forma directa en la mayorí­a de los casos (de hecho, la potestad judicial nunca la ejerce personalmente), sino que se constituyen diversos órganos vicarios que administran los distintos departamentos de la administración vaticana. No existe sistema judicial alguno que rija, dejando a Italia las diferentes tareas de enjuiciamiento criminal.

El Papa administra el Estado mediante la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano, salvo en los casos que entienda reservarse a sí­ mismo o a otras instancias. Equivale al poder legislativo y está compuesta por cardenales nombrados por el Papa para un quinquenio. El Papa delega el poder ejecutivo en el Presidente de la Comisión, coadyuvado por el Secretario General y el Vice-Secretario General. El Presidente de la Comisión tiene también facultad legislativa: puede emitir ordenanzas, y en casos de urgente necesidad puede adoptar disposiciones con carácter de ley, siempre que la Comisión las confirme en los 3 meses siguientes. Asume también la representación diplomática del Estado excepto ante los Estados extranjeros, función que es reservada al Papa. Actualmente el Presidente de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano es el Arzobispo Giovanni Lajolo.

El cargo de Gobernador de la Ciudad del Vaticano (Governatore dello Stato della Cittí  del Vaticano en italiano) fue, en una época, unipersonal y ejercido por el marqués y conocido numismático Camillo Serafini, desde 1929, año de la fundación del Estado, hasta la muerte de éste en 1952. Ulteriormente, no fue designado sucesor de Serafini y el cargo propiamente tal tampoco fue mencionado en la Ley Fundamental del Estado, emitida por el Papa Juan Pablo II el 26 de noviembre de 2000, y que entró en vigor el 22 de febrero de 2001. El Presidente de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano ha ejercido desde 1952 las funciones que antes eran atribuidas al Gobernador y desde 2001, también recibe el tí­tulo de Presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.

El idioma oficial es el latí­n, aunque el idioma más hablado es el italiano. La moneda, según un acuerdo suscrito con la Unión Europea (UE), es el euro.

Con el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República de Botsuana, son ya 177 (2008) estados de todo el mundo los que mantienen reconocimiento bilateral con la Santa Sede, reconociendo la existencia del microestado. Entre los paí­ses que no tienen relaciones diplomáticas con la Santa Sede se encuentran China, Corea del Norte, Vietnam y Arabia Saudita.

La nacionalidad vaticana, no se obtiene por nacimiento, sino por concesión. Son ciudadanos de nacionalidad vaticana todos los diplomáticos empleados en las nunciaturas (embajadas vaticanas) de todo el mundo y aquellas personas que ejercen funciones para el Estado de la Ciudad. La nacionalidad vaticana se añade a la nacionalidad de origen y se pierde cuando las personas dejan de ejercer estas funciones. Son unas 300 personas aproximadamente.

 


 
 

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Defensa

La Guardia Suiza es el cuerpo militar encargado de la seguridad de la Ciudad del Vaticano. Está compuesta por unos 100 soldados (todos varones): cuatro oficiales, 23 mandos intermedios, 70 alabarderos, 2 tamborileros y un capellán. Se les entrena en procedimientos y manejo de armas modernas (como el fusil suizo Sig 550), aunque también se enseña a manejar la espada y la alabarda.

La Guardia Suiza tiene su cuartel frente al Palacio Apostólico Pontificio. Según el Tratado de Letrán, se ha establecido que la Policí­a italiana custodie, junto con la Guardia Suiza y los Servicios Vaticanos de Seguridad, la Plaza de San Pedro.

La defensa de la Ciudad del Vaticano es proporcionada por Italia.

La Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano disolvió el Cuerpo de la Gendarmerí­a – fundado el 14 de julio de 1816 por el Pí­o VII - mediante la Ley 67, del 15 de diciembre de 1970, que seguí­a a la carta del papa Pablo VI, firmada el 14 de septiembre de 1970, por la que quedaban abolidos todos los Cuerpos Militares del Estado de la Ciudad del Vaticano, a excepción de la Guardia Suiza Pontificia. De este modo, se constituyó en el Gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano una Oficina Central de Vigilancia, a la que se atribuyeron, además de las competencias generales de vigilancia y de procurar el cumplimiento de las leyes, reglamentos y ordenanzas de las autoridades del Estado, las funciones de policí­a de seguridad del Estado y de vigilancia de las personas y cosas que en él se encontraran, de policí­a judicial y de policí­a de circulación estradal.

La Ley n° 178 del 25 de marzo de 1991, que modificaba parcialmente la Ley institucional LXVIII del 15 de diciembre de 1970, cambió nuevamente la denominación de la Oficina en "Cuerpo de Vigilancia del Estado de la Ciudad del Vaticano". El 2 de enero del 2002, con la Ley n° 384, la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano sustituyó nuevamente el nombre por el de "Cuerpo de la Gendarmerí­a del Estado de la Ciudad del Vaticano".

Finalmente, el 16 de julio del 2002, el Papa Juan Pablo II, con la Ley n.383 sobre el Gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano, instituyó, entre otras, la Dirección de los Servicios de Seguridad y Protección Civil, de la que dependen el Cuerpo de la Gendarmerí­a y el Cuerpo de Bomberos, estableciendo que el Cuerpo de la Gendarmerí­a: proveyera al mantenimiento de la seguridad y del orden público, y realizara las funciones institucionales de policí­a, comprendidas las de frontera, policí­a judicial y tributaria, para la seguridad de los lugares y de las personas, el mantenimento del orden público y la prevención y represión de reatos.

Actualmente la plantilla efectiva del Cuerpo de la Gendarmerí­a está compuesta por 130 oficiales.


 
 

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Derechos humanos

La Ciudad del Vaticano no es miembro de la Organización de las Naciones Unidas, aunque la Santa Sede es observador permanente en ella. En materia de derechos humanos, la Santa Sede está presente en muchos de los organismos de la Carta Internacional de Derechos Humanos, que incluyen al Comité de Derechos Humanos (HRC).

El Vaticano es uno de dos paí­ses europeos (el otro es Bielorrusia) que no ha firmado la Convención Europea de Derechos Humanos.

En materia de derechos humanos, respecto a la pertenencia en los siete organismos de la Carta Internacional de Derechos Humanos, que incluyen al Comité de Derechos Humanos (HRC), ha firmado o ratificado los siguientes tratados internacionales:

  • 1. CESCR
  • (a) CESCR - Ni firmado ni ratificado

Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, vigilado por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

  • (b) CESCR-OP- Ni firmado ni ratificado

Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

 

  • 2. CCPR
  • (a) CCPR - Ni firmado ni ratificado

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polí­ticos, vigilado por el Comité de Derechos Humanos.

  • (b) CCPR-OP1 - Ni firmado ni ratificado

Primer Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polí­ticos, vigilado por el Comité de Derechos Humanos.

  • (c) CCPR-OP2-DP - Ni firmado ni ratificado

Segundo Protocolo Facultativo, destinado a abolir la pena de muerte.

 

  • 3. CERD - Firmado y ratificado

Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, vigilada por el Comité para la Eliminación de Discriminación Racial.

 

  • 4. CED - Ni firmado ni ratificado

Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas.

 

  • 5. CEDAW
  • (a) CEDAW - Ni firmado ni ratificado

Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, vigilada por el Comité para la Eliminación de Discriminación contra la Mujer.

  • (b) CEDAW-OP - Ni firmado ni ratificado

Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

 

  • 6. CAT
  • (a) CAT - Firmado pero no ratificado

Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, vigilada por el Comité contra la tortura.

  • (b) CAT-OP - Ni firmado ni ratificado

Protocolo Facultativo de la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

 

  • 7. CRC
  • (a) CRC - Ni firmado ni ratificado

Convención sobre los Derechos del Niño, vigilada por el Comité de los Derechos del Niño.

  • (b) CRC-OP-AC - Ni firmado ni ratificado

Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación en los conflictos armados.

  • (c) CRC-OP-SC - Ni firmado ni ratificado

Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografí­a.

 

  • 8. MWC - Ni firmado ni ratificado

Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares. La convención entrará en vigor cuando sea ratificada por veinte estados.

 

  • 9. CRPD
  • (a) CRPD - Ni firmado ni ratificado

Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, vigilado por el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

  • (b) CRPD-OP - Ni firmado ni ratificado

Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

 


 
 

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Geografí­a

El Estado de la Ciudad del Vaticano consta de la ciudad vaticana, propiamente dicha, cuya extensión aproximada es de unas 44 hectáreas y sobre la que ejerce total soberaní­a, y de otros edificios y lugares, tanto en la ciudad de Roma como en el resto de Italia, que gozan del derecho de extraterritorialidad.

Entre ellos, cabe destacar la residencia estival de los papas, el palacio de Castel Gandolfo con sus jardines, cuya extensión ronda las 55 ha, y que dista unos 34 km de la Urbe; las basí­licas patriarcales de San Juan de Letrán, Santa Marí­a la Mayor y San Pablo Extramuros, varios edificios más en la ciudad de Roma: la Cancillerí­a Apostólica, el palacio de San Calixto en el Trastévere, la Curia General de los Jesuí­tas, el Vicariato y el palacio de Propaganda Fide, entre otros, así­ como el Centro Televisivo de Santa Marí­a de Galeria.


 
 

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Economí­a

El Vaticano no puede mantenerse a merced de la actividad productiva de su propio territorio, limitada a la venta de recuerdos turí­sticos, libros, sellos y entradas a museos. Pero cuenta con los ingresos de la organización católica en todo el mundo, provenientes de: las aportaciones económicas de los Estados donde cuenta con acuerdos (llamados Concordatos) de financiación (por su tradición católica); las donaciones de los católicos (a nivel personal o empresarial); y los beneficios de las empresas, escuelas, universidades y bancos propiedad de la Iglesia.

La economí­a estaba seriamente dañada en 1979, y tres años más tarde se produjo la quiebra de uno de los bancos más ilustres de Italia, el Banco Ambrosiano, que llevaba las finanzas internacionales del Vaticano, y el asesinato de su director Roberto Calvi: las investigaciones consiguientes revelarí­an que el banco se dedicaba al blanqueo del dinero de la mafia. Más tarde, el Papa Juan Pablo II trasladó la responsabilidad de la economí­a vaticana, el cual, a partir de 1984, se encargarí­a de las finanzas. Cinco años más tarde, el Papa lleva a cabo una reestructuración de la organización económica y la dirección económica fue encargada a cinco financieros reconocidos internacionalmente (bajo la supervisión de una comisión de cinco cardenales). La dependencia del Vaticano encargada de estos controles es la "Administración del Patrimonio de la Santa Sede".

Por acuerdo con Italia, en representación de la Unión Europea, la moneda vaticana es el euro, con diseño propio y aceptación en toda la zona euro. Dado que el Vaticano no tiene casa de moneda propia, ha establecido un acuerdo con Italia para su acuñación. El valor total de las monedas acuñadas no puede exceder de un millón de euros anuales.


 
 

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Antecedentes de los Museos Vaticanos

Junto a la Biblioteca Apostólica, los Museos Vaticanos son el fruto de una visión de la cultura clásica (grecorromana), interpretada como expresión perfecta de la creatividad humana en sus más elevados niveles del pensamiento y el arte y considerada como fundamento, y en algunos momentos casi como una pre figuración, de la experiencia cristiana, sobre todo en Occidente.

La cuna de los Museos Vaticanos fue el patio del Palacete del Belvedere de Inocencio VIII, arreglado a la manera de un jardí­n y adornado por el cardenal Giuliano della Rovere, elegido Papa Julio II en 1503, con algunas de las piezas más apreciadas de la escultura antigua: el Apolo de Belvedere, la Venus Feliz, el Nilo, el Tí­ber, la Ariadna Dormida y el grupo escultórico Laocoonte y sus hijos, descubierto el 14 de enero de 1506 en la Domus íurea de Nerón, en la colina romana del Esquilino. Otras esculturas antiguas decoraban, igualmente, algunos sectores del Palacio Pontificio, por ejemplo, las Logias de Rafael, en la época de León X.

En 1530 aproximadamente, Clemente VII adquiere el Torso del Belvedere, que se encontraba en el Palacio Colonna.

En la Biblioteca, fundada oficialmente por Sixto IV en 1475, se ve por primera vez una colección de objetos de arte (más bien un gabinete de objetos raros) con el prefecto Marcello Cervini, futuro Papa Marcello II en 1555.

Entre 1700 y 1721, durante el pontificado de Clemente XI, se concibe el primer proyecto de coleccionar las inscripciones antiguas, paganas y cristianas y de fundar un museo de antigüedades cristianas.

Entre 1730 y 1740, el Papa Clemente XII adquiere, para la Biblioteca Apostólica, manuscritos preciosos, 200 vasos denominados en ese tiempo ¨etruscos¨ y 328 medallas antiguas. Con la Contrarreforma se produce un estancamiento en el desarrollo de las colecciones vaticanas, pero a la vez se crean las premisas para un enfoque que no se limitarí­a a valorar estéticamente las manifestaciones artí­sticas de la antigüedad, sino también a investigarlas desde un punto de vista histórico y arqueológico.


 
 

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Fundación de los Museos Vaticanos

En 1756, Benedicto XIV funda el Museo Sacro de la Biblioteca, ¨para acrecentar el esplendor de la Urbe y atestiguar la verdad de la religión a través de los monumentos sacros de los cristianos¨. En 1767, Clemente XIII funda allí­ mismo el Museo Profano ¨para conservar los monumentos de la antigüedad romana¨.

Durante los pontificados de Clemente XIV, Pio VI y Pio VII, y ante la necesidad de conservar y proteger un patrimonio amenazado sobre todo por exportaciones cada vez más frecuentes, se crean los museos Pí­o-Clementino (1771-1793) y Chiaramonti, la Galerí­a Lapidaria (1807-1810) y el Brazo Nuevo (1822). En esta época, se renueva el impulso constructivo, se realizan enormes gastos y se designan consultores calificados como Johann Joachim Winckelmann, Comisario de Antigüedades del Estado Pontificio de 1763 a 1768 y Antonio Canova, Inspector General de Antigüedades y Bellas Artes de 1802 a 1822). El Papa Pio VI, cuando todaví­a es monseñor Gian Angelo Braschi, Tesorero General de Clemente XIV, utiliza el producto de las loterí­as para adquirir antigüedades.

Por otra parte, gracias a la experiencia que se habí­a tenido con Francia, se crea una legislación sobre excavaciones y comercio de antigüedades, así­ como se promulga, en 1820, el Edicto Pacca, que controlaba las excavaciones garantizando a las colecciones públicas el derecho de prelación en la elección de las piezas.

En 1837, debido a la intensa actividad desplegada en las excavaciones realizadas durante las primeras décadas del siglo XIX en la Etruria Meridional, se hace indispensable la creación de un nuevo museo de monumentos etruscos: el Museo Gregoriano Etrusco, inaugurado por Gregorio XVI. Asimismo, el interés que, por las antigüedades egipcias, despierta el desciframiento de la escritura jeroglí­fica, lleva a fundar en 1839 el Museo Gregoriano Egipcio.

Para las antigüedades clásicas que se iban descubriendo continuamente en el Estado Pontificio, se funda en el Palacio Lateranense, en 1844, el Museo Gregoriano Profano y, en 1854, a los dos años de la constitución de la Comisión de Arqueologí­a Sacra, Pí­o IX manda colocar allí­ mismo una colección de antigüedades cristianas.

Con el fin del Estado Pontificio, en 1870, los Museos Vaticanos comienzan a desarrollarse siguiendo una continua reelaboración crí­tica y expositiva del patrimonio tradicional y una polí­tica de crecimiento más clara y coherente con la í­ndole de la misión de la Iglesia en el mundo. Se funda entonces, el 27 de octubre de 1932 la sede definitiva de la Pinacoteca, bajo el pontificado de Pí­o XI, donde se exponen al público, junto con otras obras del Vaticano, los cuadros sustraí­dos por Napoleón con el Tratado de Tolentino en1797 y devueltos a raí­z del Congreso de Viena en 1815.

En 1925, la Exposición Misionera en el Vaticano sirve de ocasión para instituir el 21 de diciembre de 1926, en el Palacio Lateranense, un Museo Misionero-Etnológico.

En 1960 se crea la pequeña sala de los Originales Griegos, fruto de una distinción más precisa de las caracterí­sticas propias de la obra griega en el ámbito ¨clásico grecorromano¨. Además, en 1970, se trasladan a un nuevo edificio construido para este fin, según el proyecto de los hermanos Passarelli, las antiguas colecciones lateranenses de los museos Gregoriano Egipcio y Gregoriano Etrusco, los cuales reciben una nueva organización en 1992, 1994 y 1996.

Igualmente, en 1973 se inauguran en el Vaticano el Museo Misionero-Etnológico, que también se encontraba en el Palacio Lateranense, la Colección de Arte Religioso Moderno y el Museo Histórico, donde las antiguas berlinas papales, junto con armas y uniformes de los cuerpos armados pontificios, disueltos en 1970, pasan de la actualidad a la historia. Este Museo fue dividido en 1985 en Museo Histórico propiamente dicho, con sede en el Palacio de Letrán y Museo de las Carrozas.

 


 
 

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Motivo del artí­culo

Cuando uno disfruta de forma especial una experiencia, sea cual sea su naturaleza, lo que más desea, es compartirla con los demás al siguiente instanate de vivirla y eso es lo que me ha conducido a trabajarme este artí­culo, con un poco más de profundidad, que otros artí­culos, hechos hasta ahora por mi.

En este artí­culo, no solo expongo y expondré lo que pude ver en mi viaje y visita al Vaticano, que fué muy poco porque fuí­ con Travel, sino que pretendo ampliar la información mientras pueda, que en parte dependerá de la contribución de terceros.

La información, aparte de la que yo conseguí­ en mi viaje, en su gran parte es la que está circulando por la red, puede tener muchos errores, ya que hay mucha gente que le gusta informar sin informarse, lo que priva es la rapidez, empleando el menos tiempo posible.

En este artí­culo se han cotejado los datos y fotos, recibidas hasta el momento, con otras fuentes para garantizar un mayor porcentaje de veracidad y precisión. De donde menos información he podido sacar o consultar, es en la web del Vaticano, cuya web está en construcción y como ya es sabido "Las cosas de Palacio van despacio".

Mi firme propósito, no es solo informar, sino compartir información, pues considero que el que debe dedicarse a informar, es el que sabe y de eso y otras cosas, yo sé más bien poco y lo poco que sé, es lo que busco y encuentro en la red. Quizá me tachen de copista o copiador, pero si somos honestos, no es lo que todos hacemos, es decir, cogemos una información escrita o visual y la reciclamos a nuestra manera de entender.

Personalmente considerarí­a que quien me acuse de plagio o copia, no serí­a más que un hipócrita, pues lo que el pudiera haber escrito y divulgado, acaso no es en parte la información que otro ha expuesto ya sea en la red o en un libro del cual aprendió.

Como todo en esta vida, el que uno sea culpable o no, dependerá de si para ello es necesario tener más dinero y por tanto mejor justicia para sí­, o mentir mejor, aunque tampoco me preocupa, porque nadie puede demostrar que haya usado el método de copiar y pegar, ese estilo, lo dejo para otros.

Antes de terminarar, tengo que agradecer a todos los que me han enviado información, algunos incluso antes de subir nada en la web, por el esfuerzo desinteresado que han mostrado, en mi beneficio, sin pedir nada a cambio.

Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias........................... BreMan

 

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