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La Tiñosa desde el Cruce Majano

Sierra la Horconera - Parque Natural de la Subbética Cordobesa - Andalucia - EspaÑa

19-4-2015
Documento sin título

CONTENIDOS




IMPORTANTE: Lo primero es leer las >>>>>>> CONDICIONES DE USO

Tipo de recorido: Circular
Dificultad: Media Alta
Resultado: Es uno de los senderos más completos que se pueden realizar en la Subbética Cordobesa, si a eso añadimos un buen día, buena compañia y ningún percance, la definición sería "TOTAL".
Edades: De 7 a 65 (menos de 10, con adultos y mayores de 60 con muy buena forma).
Requisitos:
Equipamiento:
Recomendaciones:


El recorrido que aquí describo no es conocido o realizado por muchos, el recorrido que normalmente hace la mayoría de los senderistas que visitan la Tiñosa es el descrito en el artículo “La Tiñosa por Alto de Torres” (mapa derecho), o el que se describe en otras webs y cuyo recorrido es lineal empezando y acabando en la valla de las Chozas y pasando por el Puerto Mahina. Este recorrido "La Tiñosa desde el Cruce Majano" (mapa izquierdo) tiene la ventaja y atractivo de no repetir ni un metro de trazado y como desventaja, según la opinión de los que me acompañaron, es que la bajada es muy dura, sobre todo para las rodillas; yo particularmente lo prefiero ya que apenas tiene carriles o caminos, la mayor parte del recorrido son veredas.

Iniciamos la andada, tras dejar el vehículo en el “Cruce del Majano”, con ligeros ascensos par ir haciendo piernas, hasta el punto “4” que está a pocos metros después de un cortijo en ruinas que queda a la izquierda del camino. Desde este punto tenemos un largo tramo casi llano y un tramo corto de descenso hasta el “Cortijo de la Peñuela”, un cortijo convertido en granja de cabras. Hay que tener cuidado en el cruce que está unos metros antes de llegar al cortijo ya que por la inercia y la gravedad la gente suele tomar el camino que sigue a la derecha y que es en bajada. A partir del Cortijo de la Peñuela tenemos más de 1,5 km de subida continua con desnivel medio y fuerte.

A unos 392 metros del cortijo llegamos al punto '”8”, una valla propiedad, no sé muy bien si legal, del Cortijo de las Chozas y junto a esta hay un espacio con cartel indicador del parque que es el sitio donde suelen aparcar muchos de los senderistas que recorren el lugar, entre ellos los que suben y bajan de la tiñosa por el Puerto Mahina. Pasamos la valla y a poco pasamos el “9” un camino que sube directamente a donde vamos pero que pasa entre los edificios del cortijo y como ya tuve una mala experiencia con el casero que había hace unos 12 años, que más que desgraciado era un pobre ignorante sin pizca de vergüenza y como uno va al campo a disfrutar y no a soportar a imbéciles, pues eso, que preferimos seguir el camino principal y hacer un pequeño quiebro después, pasando por encima de la fuente lavadero del cortijo.

Antes de hacer el quiebro se debe decidir si seguir el recorrido principal aquí comentado o cortar recto hacia arriba, directamente al Puerto Mahina a través del olivar. Seguimos hacia la izquierda hasta llegar a las rodadas del camino que sube y que se hizo para las prospecciones petrolíferas, por lo menos eso dice la leyenda del lugar; un camino que tiene servidumbre y aunque se empeñen y esté cortado, durante muchos años no lo estuvo. Continuamos las rodadas y a pocos metros dejamos un estanque redondo a nuestra derecha; este tramo que acometemos tiene una buena pendiente y hay que tomarlo con calma.

Las rodadas terminan en un vallado que tenemos que rodear por su parte superior ya que esta ha invadido el antiguo camino. A partir de aquí, el punto “9”, debemos seguir la vereda, pues el camino que quedaba después del vallado ha desaparecido engullido por los matorrales y es imposible de seguirlo, así que seguimos por donde buenamente podemos pasar, siempre intentando avanzar dirección Este-Sureste hasta encontrarnos un pequeño barranco con arroyo seco, punto “14”, que debemos atravesar dirección Noreste, para después subir dirección Este una fuerte pendiente de algo menos de 100 metros, para llegar a una vereda poco visible, pero si prestamos atención se encuentra.

Entrados en la vereda solo tenemos que seguirla en leve ascenso y pronto nos encontramos con la vereda que sube directamente del Cortijo de las Chozas, el punto “16”. Este punto está a unos 35 metros de un gran árbol, que creo es un álamo si no mal recuerdo; este árbol se ve desde el Cortijo las Chozas e incluso desde varios puntos del entorno y es el referente de la cercanía del Puerto Mahina que está a 303 metros del cruce de veredas. Llegados al puerto aprovechamos para admirar el paisaje que nos ofrecen las dos vertientes del puerto, a la vez que descansamos para coger fuerzas y afrontar lo que nos queda que no es poco.

Seguimos el recorrido en dirección Oeste en línea recta unos 188 metros para después iniciar un zigzagueo, para aminorar la pendiente, que es a su vez el inicio rompe piernas que durante un buen tramo es resbaladizo a causa de la grava y piedras sueltas. Este primer tramo duro termina en dirección Sur en un entrante entre rocas, punto “20”, que nos adentra en la zona rocosa, un punto donde la mayoría de los senderistas hacen un alto para admirar el paisaje, para tomar un aporte energético, para recuperar el aliento y hacerse a la idea de lo que viene, porque durante unos buenos metros hay que hacer un poquito de montañismo.

Seguimos iniciando escalada entre rocas, no es escalada pura pero hay que tener prudencia, este tramo es uno de los más atractivos para los peques y no peques. Este tramo de rocas acaba en un punto en el que es fácil de identificar dos veredas principales, separadas unos metros, en ligero ascenso dirección Suroeste y que nos llevan a la Cueva del Morrión punto “22”. En este punto podemos optar por visitar dicha cueva o proseguir el recorrido, si es verano no es aconsejable adentrarse en la cueva pues cuesta soportar el mal olor del estiércol de cabra, húmedo y caliente y los consiguientes millones de mosquitos que lo custodian. En realidad no se puede considerar como cueva según entendemos dicho termino pues solo es una cavidad en la roca de tan solo unos 12 metros de profundidad, pero eso sí con sus estalagmitas y estalactitas, poquitas y pequeñas pero las tiene.

Dejamos la cueva siguiendo en la misma dirección y tras unos metros de pendiente pronunciada llegamos al punto 23, unos metros antes de una roca curiosa con el nombre de El Troncón, una roca que con un poco de imaginación se asemeja a un tronco de árbol petrificado con las raíces sobre la superficie de la tierra. Puede que algunos se rían de esta explicación al no ser capaces de alcanzar el grado de imaginación necesario, pero que les puede decir, que les den. Al llegar a este punto tenemos un respiro durante un buen tramo y además tenemos la oportunidad de divisar ya los paisajes que rodean la Tiñosa, entre ellos los que se pueden ver desde los distintos salientes que encontramos a lo largo de la cara Norte de este tramo, Las sierras de los alrededores y sobre todo el barranco entre la Sierra Alhucema y la Sierra Horconera en la que nos encontramos.

Cuando llegamos a este punto solo nos quedan unos 532 metros, para llegar a la cumbre, en tres tramos con un mínimo del 17,22% y un máximo del 32,71%. Un último esfuerzo más y llegamos a la cima, ahora es el momento de disfrutar del paisaje; en un día despejado pueden apreciarse sierras y ciudades muy lejanas. Es aconsejable no aspirar demasiado fuerte, pues la alta concentración de oxigeno puro, al que no están acostumbrados nuestros pulmones, puede aturdirnos. En este punto podemos descansar mientras admiramos el paisaje e incluso comer algo para reponer fuerzas; como el día era bueno para la actividad, eran varios los grupos que llegaban, así que para no ocupar el espacio que todos quieren pisar, decidimos continuar la ruta unos metros más, dirección Noreste, para parar a tomar un reconstituyente basado en dos capas de pan y un preparado de relleno interior.

Tomadas las fuerzas necesarias y relajados los pies, seguimos el recorrido intentando seguir las veredas que casi no se distinguen, debido al poco transito que tiene esta parte del recorrido; si alguien quiere realizar esta parte y no está seguro o no sabe orientarse bien con un mapa topográfico como el que se puede descargar en este artículo, que no dude en pedirnos el track. Desde la cumbre lo que hacemos es seguir la cresta por lo que no hay perdida, lo único que tenemos que hacer es prestar atención y cuando nos faltan unos 90 metros para llegar a la pequeña cima que hay al final de la cresta, giramos a la derecha para dirigirnos al Sur-Sureste y seguir por una de las veredas que a pocos metros de bajada se dirigen dirección Norte. A pocos metros del principio de este tramo, pasaremos junto a un refugio de rocas parecido a un dolmen, que no lo es; digo refugio porque hay señas de haber hecho fuego y de haber estado removiendo la tierra del interior.

Continuamos por la vereda más visible y cuando llegamos a la cresta que baja desde la cima, iniciamos la parte que para mí es la más dura del recorrido, son unos tramos con mucha pendiente y graba suelta, dos características muy adecuadas para castigar tobillos y rodillas. Después de unos 1083 metros de bajada tortuosa, dos tramos con un mínimo del 24,4% y un máximo del 31,55% (siempre hablando de media), llegamos a encontrarnos con unas rodadas; debemos prestar especial atención a unos 622 metros, en el punto “32”, para no desviarnos por una vereda San Antonio que se dirige al Noroeste, debemos seguir a la derecha hacia el Este, ya que aunque tiene salida no es el trayecto que se describe y puede dar lugar a perdida.

Cuando llegamos seguimos las rodadas hasta cruzarnos con un carril o camino que seguimos, tomándolo hacia la izquierda, durante unos 124 metros, saliéndonos de él hacia la izquierda buscando y siguiendo una de las veredas que se dirigen al Oeste y tras unos metros al Noroeste siguiendo la cresta hasta que llegamos a un grupo de tres o cuatro árboles solitarios y giramos dirección Sur suroeste, siempre intentando seguir la vereda hasta que llegamos al fondo del barranco donde prácticamente se pierde esta, pero no hay perdida, solo tenemos que dirigirnos hacia el árbol grande que está a unos metros hacia el Oeste y cuando llegamos a este nos dirigimos a la casa en ruinas en dirección Noroeste, pasando junto a ella por la izquierda. En este lugar, entre el árbol y la casa, suele haber hierba y es un sitio ideal para tumbarse y descansar los castigados tobillos y rodillas.

Continuamos y al pasar junto a la casa nos dirigimos en dirección Norte para hallar la vereda que a pocos metros traza una curva gira al Suroeste y tras atravesar un barranco gira al Noroeste. A pocos metros del barranco nos encontramos con un pequeño vallado que seguimos por la derecha hasta que divisamos un paso que atraviesa el “Arroyo de Gámiz”, punto “38” de la tabla. A partir de aquí no se precisa indicación alguna pues todo lo que queda es camino y solo tenemos que seguir el principal, pasando en primer lugar por el “Cortijo de la Umbría” donde a pocos metros tenemos que abrir y cerrar una cancela que cierra el cercado de los animales. En poco rato llegamos al Cruce del Majano donde finaliza el recorrido sin haber repetido un solo metro del trayecto.



FOTOS Y MAPAS


COMO LLEGAR

Sendero  La Tiñosa desde el Cruce Majano.  Punto de inicio y final.

From Address:

Accedemos por la carretera de la Milana, siguiendo después por la de Navasequilla, se llega al cruce punto de partida. En las inmediaciones del cruce hay espacios donde aparcar, pero debemos tener en cuenta que debemos dejar libres los accesos a los olivares y no dejar el vehículo demasiado cerca de un olivo dificultando así una posible labor, se trata de disfrutar no de molestar.



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