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Pinacoteca - Página 8

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Ciudad del Vaticano

   

Museos Vaticanos I

   

Museos Vaticanos III

 

Pinacoteca

 

El 27 de octubre de 1932 se inauguraba la nueva Pinacoteca Vaticana en el edificio expresamente construido por el arquitecto Luca Beltrami según los deseos y las directrices de Pí­o XI. Surge en una parte del Jardí­n Cuadrado del s. XIX, aislado y rodeado completamente por avenidas, en una plaza que se ha considerado apta para dar las mejores condiciones de luz en relación con la correcta conservación de las obras, así­ como una óptima valorización estética de las mismas. De esta manera se daba por resuelta la vieja cuestión concerniente a la exposición de las pinturas, trasladadas continuamente dentro de los Palacios Apostólicos frente a la falta de una sede adecuada a su importancia. Una primera colección de sólo 118 valiosas pinturas fue creada por el Papa Pí­o VI alrededor de 1790, la cual duró poco ya que, tras el Tratado de Tolentino (1797), algunas de las obras de arte más importantes fueron transferidas a Paris. La idea de una Pinacoteca, considerada en sentido moderno como exposición abierta al público, surge sólo en 1817 tras la caí­da de Napoleón y la consiguiente restitución al Estado de la Iglesia de gran parte de las obras de su pertenencia, según las directrices del Congreso de Viena. La colección ha seguido creciendo durante el tiempo mediante donaciones y adquisiciones hasta alcanzar el núcleo actual de unos 460 cuadros, colocados en las dieciocho salas según criterios cronológicos y de escuela, por parte de los llamados Primitivos (siglos XII-XIII) al s. XIX. La colección incluye algunas obras maestras de los mayores artistas de la historia de la pintura italiana, de Giotto al Beato Angélico, de Melozzo da Forlí¬ al Perugino y a Rafael, de Leonardo a Tiziano, el Veronés, Caravaggio y Crespi.

Sala I - siglos XII-XV

Giovanni Bonsi

  • Pentáptico Virgen con el Niño y Santos Onofrio, Nicolás, Bartolomé y Juan Evangelista. Tempera sobre panel de madera. 166 x 234 cm. Siglos XIII y XIV.
  • San Onofrio.
  • San Nicolás.
  • Virgen con el Niño.
  • San Bartolomé.
  • San Juán Evangelirta.

 

Margaritone d'Arezzo

  • San Francisco de Así­s. Tempera sobre panel de madera 127.2 x 53.9 cm.
  • Vitale da Bologna (Vitale Degli Equi)
  • La Virgen de los Vencidos. Tempera sobre panel de madera 95,6 x 68 cm. 1340.

 

Bernardo Daddi

Martirio de San Esteban y hallazgo de sus reliquias: 8 tablas al temple de 26,5 x 30 cm. Entre otras obras las famosas "ocho tablillas" formaban la predela de un polí­ptico aún no identificado. Han sido atribuidas al pintor florentino Bernardo Daddi y su realización se sitúa en torno a 1345, en relación con la actividad tarda del artista. Las pequeñas pinturas describen el martirio de San Esteban y la historia del hallazgo de sus reliquias según la narración medieval de la Leyenda íurea de Jacobo de Vorágine:

  • Lapidación del Santo.
  • La aparición en sueño de San Gamaliel (maestro de San Pablo) a San Luciano, durante la cual le revela el lugar de la sepultura de su propio cuerpo junto con los de Abibo, su hijo, Nicodemo y San Esteban.
  • San Luciano cuenta a Juan la visión que ha tenido, Patriarca de Jerusalén, que hace buscar los cuerpos.
  • Hallazgo de los cuerpos de los Santos Luciano, Abibo, Nicodemo y Esteban, en el lugar indicado por Gamaliel.
  • Traslado de los cuerpos de los Santos a Jerusalén, ciudad en la que el de San Esteban curó milagrosamente a Eudoxia, hija del Emperador Teodosio, poseí­da por un espí­ritu maligno.
  • Segundo traslado de los cuerpos de los Santos a Roma.
  • Reunión del cuerpo de San Esteban con el de San Lorenzo en Roma.
  • Necesitados que imploran milagros en la tumba de los Santos Lorenzo y Esteban.

 

Giovanni del Biondo

  • Virgen del Apocalipsis con Santos y íngeles. 1355-1360. Tabla al temple de 19 x 44

Francescuccio Ghissi

  • Virgen de la Humildad. Tabla al temple de 36.7 x 21.7 cm.

 

Nicoló y Giovanni

  • Juicio Final: Tabla al temple de 288 x 243 cm. Esta tabla de forma inusual (redonda con una base rectangular) procede del Oratorio de San Gregorio Nazianzeno en Roma. La representación del Juicio Final se desarrolla en cinco fajas superpuestas, cada una de las cuales con una inscripción explicativa en latí­n: comenzando desde arriba, en la primera aparece Cristo entre querubines y ángeles; en la segunda Cristo frente a un altar entre dos ángeles y los doce Apóstoles. En la tercera, más compleja, se hallan tres representaciones: a la izquierda, San Pablo que guí­a a los Elegidos; en el centro, la Virgen y San Esteban que interceden por los Santos inocentes; a la derecha, tres Obras de Misericordia (Vestir a los desnudos, Visitar a los presos, Dar de beber a los que tienen sed). En la cuarta faja se ilustra la Resurrección de los Muertos (a la izquierda, peces y animales feroces escupen los miembros de los cuerpos devorados; a la derecha, dos ángeles despiertan a los muertos en las tumbas al son de las trompetas apocalí­pticas). Por último, en la base de la tabla, encontramos el Infierno y la Jerusalén Celeste con la Virgen Orante entre los Elegidos. Frente a los muros se hallan retratadas las donadoras (identificadas por una frase): la abadesa Constanza y la monja Benedicta. La obra está firmada por Nicolaus y Johannes. Mayores controversias radican en el problema sobre la datación, que antiguamente oscilaba entre finales del s. XI y la segunda mitad del XII, siendo esta última la más probable en nuestros dí­as.

 

Allegretto Nuzi

  • Triptico Virgen con el Niño, San Miguel y Santa Úrsula. Tabla al temple de 116,2 x 141,8 cm.
  • San Miguel. Panel izquierdo 92 x 42 cm.
  • Virgen con el Niño. Panel central 116,2 x 57,8 cm.
  • Santa Úrsula.Panel derecho 92 x 42 cm.

 

Escuela de Giunta Pisano

  • San Francisco e historias de su vida. Tabla al temple de 67 x 86.5 cm. 1260-1270.

 

Escuela Romana, mediados del s. XII

  • Cristo bendiciendo. Tabla al temple de 98.2 x 58.6 cm.

 

Escuela Romana, s. XII

  • Profeta Amos. Fresco. 1120-1130.
  • Profeta Moisés. Fresco. 1120-1130.

 

Escuela Umbra, s. XIII

  • Cruz de procesión.

 

Antonio Veneziano

  • Santiago el Mayor. Tabla al temple de 57 x 43 cm.
  • Santa Marí­a Magdalena. Tabla al temple de 56.6 x 43.1 cm.

 

 


Sala II - siglos XIII-XV

Bernardo Daddi

  • Virgen del Magnificat.

 

Gentile da Fabriano

Historias de San Nicolás de Bari

Tabla al temple de 35,5 x 36 cm y 30 x 62 cm. Las tablillas constituyen cuatro (de los cinco) compartimientos de la predela del polí­ptico encargado por la familia Quaratesi para el altar mayor de la iglesia de San Nicolás sobre el Arno en Florencia. La obra se considera una de las mejores de las realizadas por Gentile da Fabriano, cuya firma aparecí­a junto con la fecha de mayo de 1425 en una inscripción perdida. Por lo tanto, se trata de uno de los últimos cuadros realizados por el artista, muerto sólo dos años más tarde en Roma. El polí­ptico Quaratesi permaneció en la iglesia hasta 1830 y luego fue desmembrado y vendido (el panel central con la Virgen en el trono con el Niño se encuentran en Hampton Court, Inglaterra; los cuatro laterales, con Santa Marí­a Magdalena, San Nicolás de Bari, San Juan Bautista y San Jorge, en la Galerí­a de los Uffizi de Florencia; el quinto compartimiento de la predela con los Peregrinos en la tumba de San Nicolás se halla en la National Gallery of Art de Washington). Los episodios representados son:

  • El nacimiento de San Nicolás. Tabla al temple de 35,5 x 36 cm.
  • Limosna a las tres niñas pobres. Tabla al temple de 35,5 x 36 cm.
  • San Nicolás resucita a tres niños colocados en salmuera. Tabla al temple de 35,5 x 36 cm.
  • San Nicolás salva una nave del naufragio. Tabla al temple de 39 x 62 cm.

 

Giotto de Bondone

Trí­ptico Stefaneschi

Tablas al temple de 178 x 89 cm el panel central, 168 x 83 cm, aprox. los paneles laterales y 45 aprox. x 83 cm aprox. cada uno de los inferiores con compartimiento de predela. El trí­ptico (pintado en tres compartimientos) debe su nombre al cardinal Jacopo Caetani degli Stefaneschi, quien lo mandó a realizar para la antigua basí­lica de San Pedro. Está pintado a ambos lados ya que tení­a que ser visto tanto por el sacerdote como por los fieles. En el lado delantero se encuentran representados Cristo en trono con íngeles y el cardenal Stefaneschi, entre la Crucifixión de San Pedro a la izquierda y el Martirio de San Pablo a la derecha; en la predela ubicada debajo, la Virgen con el Niño en trono entre dos ángeles y los doce apóstoles. En el lado trasero se encuentran San Pedro en trono con el cardenal Stefaneschi, quien sujeta entre las manos el modelo del trí­ptico, y el Papa Celestino I en la tabla central y en las laterales, Santiago y San Pablo a la izquierda, San Juan Evangelista y San Andrés a la derecha; de la predela queda sólo un compartimiento con tres Santos. El cuadro fue realizado por Giotto con la colaboración del taller entre 1315 y 1320.

Trí­ptico visto desde delante
  • Crucifixión de San Pedro. Delante, panel izquierda. Tabla al temple de 168 x 83 cm.
  • Cristo en trono con íngeles y el cardenal Stefaneschi. Delante, panel central. Tabla al temple de 178 x 89 cm.
  • El martirio de San Pablo. Delante, panel derecha. Tabla al temple de 168 x 83 cm.
  • La Virgen con el Niño en trono entre dos ángeles y los doce apóstoles. Delante, predela. Tabla al temple de 45 x 83 cm.

 

Trí­ptico visto desde atras
  • Santiago y San Pablo. Detrás, panel izquierda. Tabla al temple de 168 x 83 cm.
  • San Pedro en trono con el cardenal Stefaneschi y el Papa Celestino I. Detrás, panel central. Tabla al temple de 178 x 89 cm.
  • San Juan Evangelista y San Andrés. Detrás, panel derecha. Tabla al temple de 168 x 83 cm.
  • Tres Santos. Detrás, predela. Tabla al temple de 45 x 83 cm.

 

Giovanni di Paolo

  • Lamentación por Cristo muerto. Tabla al temple de 32 x 32,5 cm. 1440-1445.
  • Oración de Jesús en el huerto. Tabla al temple de 32 x 32,5 cm. 1440-1445.
  • La Anunciación. Tabla al temple de 48 x 35,5 cm. 1445.
  • El Arcángel San Miguel. Tabla al temple de 18,5 x 8,2 cm. 1436-1440.
  • La Natividad y la Anunciación a los Pastores. Tabla al temple de 38,8 x 45,7 cm. 1440-1445.
  • La Virgen y el Niño. Tabla al temple de 19 x 8,5 cm. 1436-1440.

 

Pietro Lorenzetti

  • Cristo frente a Pilatos. Tabla al temple de 37,6 x 27,7 cm. 1335.
  • San Juan Bautista. Tabla al temple de 37,6 x 27,7 cm. 1329.
  • San Pedro. Tabla al temple de 78 x 42 cm. 1329.

 

Simone Martini

  • El Redentor bendiciendo. Tabla al temple de 38,3 x 28,5 cm. Esta tabla de pequeño tamaño era tal vez la parte alta de un polí­ptico perdido. El Cristo está representado de medio cuerpo, de frente, con la mano derecha levantada en un gesto de bendición y la izquierda apoyada en un libro, siguiendo un modelo aún bizantino aunque expresado en un lenguaje plenamente sienés, ya sea por la elegancia del dibujo como por el color refinado. La obra, de alto nivel cualitativo, se atribuye a Simone Martini, pintor sienés, y la datación propuesta por la crí­tica se ubica entre 1315 y 1320, siendo estilí­sticamente cercana a la Maestí  del Palacio Público de Siena.

 

Lorenzo Monaco (Piero di Giovanni)

  • Hechos de la vida de San Benedicto. Tabla al temple de 29,7 x 65 cm. 1400-1410.
  • San Antonio Abad encuentra al eremita Pablo. Tabla al temple de 22,3 x 24,6 cm. 1400-1410.

 

Niccolí² di Tommaso

  • Santa Brí­gida de Suecia y la visión de la Natividad. Tabla al temple de 43,5 x 53,8 cm. 1372.

 

Sano di Pietro

  • Natividad y anunciación a los pastores. Tabla al temple de 32,4 x 47 cm. 1450-1455.
  • Fuga a Egipto. Tabla al temple de 32,2 x 49,7 cm. 1450-1455.
  • Milagro 1. Escenas de la Leyenda de San Pedro Mártir. Tabla al temple de 23,3 x 36,7 cm. 1440.
  • Milagro 2. Escenas de la Leyenda de San Pedro Mártir. Tabla al temple de 23,3 x 21,7 cm. 1440.
  • El ciego y el cojo rezan ante la tumba del santo. Escenas de la Leyenda de San Pedro Mártir. Tabla al temple de 23.3 x 22.8 cm. 1440.
  • La Virgen se aparece al Santo. Escenas de la Leyenda de San Pedro Mártir. Tabla al temple de 133 x 164 cm. 1440
  • El matrimonio de la Virgen. Escenas de la Leyenda de San Pedro Mártir. Tabla al temple de 31,5 x 47,5 cm. 1448-1451.
  • La Presentación de la Virgen en el Templo. Escenas de la Leyenda de San Pedro Mártir. Tabla al temple de 31,5 x 47,5 cm. 1448-1451.

 

Sassetta (Stefano di Giovanni)

  • Visión de San Tomás de Aquino. Tabla al temple de 25 x 28,8 cm. 1423-1426.
  • Virgen de la Humildad. Tabla al temple de 25 x 28,8 cm. 1435.

 

 

 

Sala III - siglo XV

Beato Angelico

Historias de San Nicolás de Bari

Tablas al temple de 35 x 61,5 cm. Las tablillas son dos de los tres compartimientos de la predela de un gran trí­ptico realizado en 1437 por Beato Angelico para la Capilla de San Nicolás en la Iglesia de Santo Domingo de Perusa. Las otras partes del retablo, desmembrado en el s. XIX, se conservan en la Galerí­a Nacional de Umbria en Perusa. En los tres compartimientos de la predela se describen los hechos de la vida de San Nicolás, patrón de la capilla.

  • Nacimiento de San Nicolás, su Vocación, la Limosna a las tres niñas pobres. Tabla al temple de 35 x 61,5 cm. 1437.
  • Encuentro de San Nicolás con el Mensajero imperial, la Salvación de un cargamento de trigo destinado a la ciudad de Mira y la salvación milagrosa de una nave del naufragio. Tabla al temple de 35 x 61,5 cm. 1437.
  • Virgen con el Niño y los Santos Domingo y Catalina de Alejandrí­a. Tabla al temple de 24,4 x 18,7cm. Se carece de noticias históricas acerca de la procedencia originaria y el encargo de esta tablilla atribuida, casi por unanimidad, a Beato Angelico, quien la realizó probablemente hacia 1435. La pintura, que debido a su reducido tamaño, fue seguramente destinada a la devoción privada, representa a la Virgen que juega con el Niño, basándose en una iconografí­a muy difundida en Toscana a partir del s. XIII: en la mano tiene una rosa, sí­mbolo de sabidurí­a, mientras que en primer plano se arrodillan Santo Domingo, fundador de la Orden a la que pertenecí­a Fra Angelico, y Santa Catalina de Alejandrí­a.

 

Benozzo Gozzoli

  • Virgen de la Cinta. Tabla al temple de 133 x 164 cm. La Virgen de la Cinta fue pintada alrededor del año 1450 por Benozzo Gozzoli, discí­pulo preferido de Beato Angelico, con el que llevó a cabo su formación de pintor tras debutar como orfebre aprendiz. El retablo procede de la Iglesia de San Fortunato en Montefalco (Umbria) y fue donado a Pí­o IX (pontí­fice de 1846 a 1878) en 1848. En la parte superior de la pintura, más parecida al estilo de Angelico, la Virgen, rodeada de ángeles, ofrece como prueba de su asunción al cielo la cinta a San Tomás quien, al no haber asistido a la muerte, sepultura y asunción de Marí­a, no querí­a creer a lo que los demás le contaban. En la predela se ilustran episodios de la vida de la Virgen (Nacimiento, Boda, Anunciación, Natividad de Cristo, Circuncisión de Jesús, Muerte de la Virgen) en los que se manifiestan las grandes cualidades de decorador de Gozzoli.

 

Fra Filippo Lippi y ayudantes

  • Triptico Coronación de la Virgen, íngeles, Santos y donadores. Paneles de tabla al temple de 170 x 95 los laterales y de 96x49 el central. 1444.

 

Masolino da Panicale (Tomasso di Cristoforo Fini)

  • El entierro de la Virgen. Tabla al temple de 19,7 x 48,4 cm. 1426-1431.
  • La Crucifixión. Tabla al temple de 53.1 x 31.6 cm. 1426-1431.

 

 

 

Sala IV - siglos XV-XVI

Melozzo da Forlí¬

  • Sixto IV nombra a Bartolomé Platina prefecto de la Biblioteca Vaticana. Fresco transportado sobre lienzo de 370 x 315 cm. El fresco desprendido procede de uno de los aposentos de la antigua Biblioteca Vaticana, fundada en 1475 por Sixto IV della Rovere (pontí­fice desde 1471 hasta 1484). Tras trasladarse a Roma en 1475 y destacarse en la Corte Pontificia, Melozzo da Forlí¬ ilustra el episodio histórico relativo al nombramiento del humanista Bartolomé Sacchi, llamado Platina, como primer Prefecto de la Biblioteca. Los protagonistas, cuyos rasgos somáticos han sido fuertemente caracterizados y en consecuencia hay que considerarlos verdaderos retratos, se ubican dentro de una grandiosa arquitectura que otorga una dimensión monumental a la escena, lo cual resalta su solemnidad. Platina, en el centro, de rodillas, recibe la investidura y dirige el dedo í­ndice de la mano derecha hacia una inscripción realizada por él mismo que exalta las hazañas de Sixto IV en la ciudad de Roma. Sixto IV se halla sentado en un trono a la derecha, entre los sobrinos cardenales y los sobrinos laicos: el protonotario apostólico Raffaele Riario a su derecha, Giuliano della Rovere, futuro Papa Julio II (pontí­fice desde 1503 hasta 1513), parado frente a él, Girolamo Riario y Giovanni della Rovere a las espaldas de Platina.
  • Fragmentos de fresco desprendido. Los catorce fragmentos de fresco desprendido con Apóstoles y íngeles músicos (expuestos también en la sala IV), junto con la figura del Cristo (actualmente en el palacio del Quirinal), formaban parte de la antigua decoración del ábside de la iglesia de los Santos Apóstoles en Roma, en la que se representa la Ascensión de Cristo. El fresco, destruido en 1711, fue pintado por Melozzo da Forlí¬ hacia el año 1480, poco después de los trabajos de renovación de la iglesia según los deseos del cardenal Julián della Rovere, futuro Papa Julio II (pontí­fice desde 1503 hasta 1513). Las solemnes y monumentales figuras, fuertemente escorzadas testimonian la madurez plena del gran artista de Forlí¬, seguidor de Piero della Francesca, y su maestrí­a en el uso de la perspectiva.
    • Grupo de angelitos. 95,5 x 78,5 cm.
    • Cabeza de apóstol. 62.5 x 62.5 cm.
    • Cabeza de apóstol.
    • Grupo de angelitos.
    • íngel que toca la viola. 113 x 91 cm.
    • íngel que toca el laúd. Este ángel presenta un magní­fico dibujo de la perspectiva, con un acusado escorzo. Muestra un trazo puro de la cara, recortada sobre los cabellos. El fondo es azul y el resto de la gama de colores recuerda a su maestro Piero della Francesca. 93.5 x 117 cm.
    • íngel que toca el tambor y la flauta (Flautí­n de tono muy agudo). 98,5 x 119 cm.
    • íngel que toca el pandero.
    • íngel que toca el triángulo.
    • íngel que toca el laúd. 101 x 70 cm.
    • íngel que toca el rabel.
    • Cabeza de apóstol.
    • Cabeza de apóstol.
    • íngel que toca el laúd. 65,5 x 65,5 cm.

 

Marco Palmezzano

  • Virgen con el Niño y los Santos Francisco, Lorenzo, Juan Bautista, Pedro, Domingo y Antonio Abad. Óleo sobre tabla de 340 x 226.3 cm. 1510.
  • Cristo que lleva la Cruz. Óleo sobre tabla de 54 x 42.3 cm. 1510.
  • La Anunciación (olaboraron sus ayudantes). Óleo sobre tabla de 280 x 175 cm. 1510.
  • Virgen con el Niño entronizada con los Santos Juan Bautista y Jerónimo. Óleo sobre tabla 295 x 194 cm. 1510.
  • Sagrada Familia con Santa Isabel y San Juan Bautista niño. Óleo sobre tabla de 90 x 66 cm. 1515.

 

 

 

Sala V - siglo XV

Marco Basaiti

  • Virgen con el Niño y San Juan Bautista niño.

 

Benedetto Buglioni

  • Escudo de Inocencio VIII (terracota esmaltada).

 

Lucas Cranach el Viejo

  • La Piedad. Óleo sobre tabla de 54 x 74 cm.

 

Ercole de' Roberti (Ercole Ferrarese) 1451-1496

  • Los milagros de San Vicente Ferrer: Tabla al temple de 30 x 215 cm. Esta obra de Ercole de' Roberti es la predela del retablo del altar realizado por su maestro, Francesco del Cossa, para la Capilla Griffoni en San Petronio de Bolonia en 1473. El panel central se conserva en la National Gallery de Londres; los laterales, en la Pinacoteca de Brera, en Milán. En dicha predela se ilustran los Milagros de San Vicente Ferrer, santo español canonizado en 1458, cuyo culto se habí­a propagado en Bolonia. Los episodios representados son: la Curación de una mujer lisiada, la Resurrección de una judí­a rica, la Salvación de un niño en una casa incendiada, la Resurrección de un niño asesinado por la madre embarazada y enloquecida y la Curación de un herido. Figuras, arquitecturas complejas y paisajes se mezclan en un espacio único en el que cada uno de los episodios, narrados simultáneamente, se subsiguen con ritmo insistente. Ercole de' Roberti lleva al máximo la lección de Cosmé Tura y de Francesco del Cossa, fundadores de la gran escuela ferraresa del s. XV, de la que de' Roberti fue uno de sus mayores exponentes.

 

Bartolomeo Montagna

  • Virgen con el Niño.

 

 

 

Sala VI - siglo XV

Niccolí² di Liberatore llamado El Alumno

  • Coronación de la Virgen y Santos: Tabla al temple de 291 x 280 cm. Esta obra, conocida por el nombre de proveniencia como polí­ptico de Montelparo (Ascoli Piceno), fue tal vez realizada para la iglesia conventual de San Agustí­n y luego trasladada a la iglesia de San Miguel Arcángel "in Castello" de Montelparo, tras el terremoto de 1703. El cuadro está firmado por "Nicholas Fulginas" y fechado en 1466. Fue adquirido por Gregorio XVI (pontí­fice desde 1831 hasta 1846) en 1844. El autor es Niccolí² di Liberatore, llamado El Alumno, artista que ejercí­a en Umbria y Las Marcas en la segunda mitad del s. XV. La compleja composición, articulada dentro de un riquí­simo marco gótico, testimonia la evidente influencia de la cultura véneta. En el centro del polí­ptico se hallan representados la Coronación de la Virgen y el Descendimiento de Cristo flanqueados por numerosas figuras de Santos.
  • Crucifixión entre los Santos Venancio, Pedro, Juan Bautista y Porfirio (Trí­ptico de Camerino). Paneles de tabla al temple de 250 x 117 cm el central y 157 x 84 cm los laterales.

 

Bartolomeo da Foligno

  • Coronación de la Virgen, Natividad, Adoración de los Reyes Magos (Trí­ptico Rospigliosi). Tabla al temple de 284 x 234.5 cm. 1445-1450.

 

Carlo Crivelli

  • 0Virgen con el Niño. Tabla al temple de 148 x 67 cm. 1482.
  • Piedad: Tabla al temple de 105 x 205 cm. La obra, firmada por Carlo Crivelli, probablemente era la parte alta (cimacio) de un polí­ptico, adquirida en 1831 por Pí­o VII (pontí­fice desde 1800 hasta 1823) en Las Marcas. Tras abandonar Venecia, el artista pasó la mayor parte de su vida trabajando en esta región, como jefe de un importante taller, para iglesias y conventos locales. En esta composición se pone de manifiesto la originalidad extrema del leguaje elaborado por Crivelli, en el que las conquistas renacentistas en cuanto a perspectiva y ní­tida modelación de volúmenes, se mezclan a acentos decorativos y al uso del oro de estilo tardogótico. La lí­nea retorcida crea figuras casi abstractas e irreales, y a pesar de ello, la composición logra un efecto de solemne y extraordinario dramatismo.

 

Vittore Crivelli y ayudantes

  • Virgen con el Niño y cuatro Santos. Panales de tabla al temple de 100 x 48 cm el central y 93 x 25 cm los laterales. 1481.

 

Antonio Vivarini

  • Cristo en piedad y San Antonio Abad entre los Santos Sebastián, Cristóbal, Venancio y Rocco. Panales de tabla al temple de 100 x 30 cm los laterales inferiores, 105 x 50 cm el central inferior, 53 x 30 cm los laterales superiores y 80 x 50 el central superior. 1464.

 

 

 

Sala VII - siglos XV-XVI

Cola dell'Amatrice

  • Asunción de la Virgen y los Santos Lorenzo, Benedicto, Marí­a Magdalena y Escolástica. Panales de tabla al temple de 115 x 60 cm los laterales y 200 x 133 cm el central. 1510.

 

Pastura (Antonio del Massaro)

  • La Virgen entrega la cinta a San Tomás; La Misa de San Gregorio; San Jerónimo penitente. Panales de tabla al temple de 130 x 45 cm el central y 130 x 48 cm los laterales.

 

Perugino (Pietro di Cristoforo Vannucci)

  • Virgen con el Niño y los Santos Lorenzo, Ludovico de Tolosa, Herculano y Constancio: Tabla al temple engrosado de 193 x 165 cm. El retablo firmado por el artista y encargado por los Decenviros de Perusa para la capilla del Palacio Público, fue realizado entre finales de 1495 y 1496. Originariamente, la obra estaba compuesta de dos elementos: el cimacio (parte alta), con la representación de Cristo en el sepulcro (actualmente en la Galerí­a Nacional de Umbria en Perusa), y la tabla vaticana. En esta última, en la parte central de una arquitectura de arcadas, la Virgen con el Niño en sus rodillas, se halla sentada en un trono monumental, al lado de éste se ubican los Santos Lorenzo, Ludovico de Tolosa, Herculano y Constancio, protectores de la ciudad. El equilibrio de la composición, el evidente escenario de perspectivas, la armoní­a con las que se armonizan las figuras con el paisaje, la gracia de los personajes realizados con trazos de belleza ideal, son elementos que caracterizan toda la producción del Perugino, consagrando su gran fama ya reconocida por sus contemporáneos.
  • San Benedicto; Santa Flavia; San Plácido: Tablas al temple engrosado. Los tres paneles formaban parte de la predela de un polí­ptico encargado al Perugino en 1495 para el altar mayor de la Iglesia de San Pedro en Perusa, quien lo comenzó el año siguiente. La obra fue luego desmontada cuando la iglesia fue reestructurada (1591). El panel central representaba la Ascensión con los doce Apóstoles, la Virgen y íngeles; sobre éste se hallaba Dios en gloria, mientras que en la predela se encontraban: la Adoración de los Reyes Magos, el Bautismo de Cristo, la Resurrección y dos paneles con los Santos protectores de Perusa. Por último, en las bases de las columnas al lado de la Ascensión, se hallaban ubicados seis paneles con Santos benedictinos entre los que se encuentran aquellos actualmente conservados en el Vaticano:
  • San Benedicto, fundador de la orden a la que pertenecí­an los monjes que encargaron la obra.
  • Santa Flavia y el hermano Plácido, discí­pulo de San Benedicto, martirizados en Mesina durante una incursión de los Sarracenos. Las figuras, que evocan tipos ideales, comunes en la producción del Perugino, han sido realizados con colores refinados y minuciosos detalles.

 

Pinturicchio y Giovan Battista Caporali

  • Coronación de la Virgen: Lienzo al temple, transportado de 330 x 200 cm. Este retablo de altar fue encargado en 1503 a Bernardino di Betto, llamado el Pinturicchio, quien lo realizó en colaboración con Giovan Battista Caporali para la iglesia del convento de Santa Marí­a de los Menores de Umbertide, cerca de Perusa. El cuadro representa en la parte superior la Coronación de la Virgen con dos ángeles músicos, mientras que en la inferior, aparecen arrodillados en primer plano los Santos Francisco de Así­s, Bernardino, Antonio de Padua, Ludovico de Tolosa y Buenaventura, entre los doce apóstoles divididos en dos grupos. En la tabla se encuentran presentes todos los elementos tí­picos del arte del Pinturicchio: la cualidad de decorador jovial y elegante, la representación de los temas religiosos con una fresca vena narrativa, la descripción minuciosa de los paisajes de atmósfera umbra y la abundancia de aplicaciones doradas.

 

Giovanni Santi

  • San Jerónimo en el trono. Tabla al temple de 189 x 168 cm.

 

Spagna (Giovanni Di Pietro)

  • Virgen de la leche entre Santa Marí­a Magdalena y San Antonio de Padua.
  • Natividad y llegada de los Reyes Magos (Virgen de la Espinita)

 

 

 

Sala VIII - siglo XVI

Cuadros

Raffaello Sanzio
Retablo Oddi
  • Coronación de la Virgen: Óleo sobre lienzo, transportado de 272 x 165 cm La Coronación de la Virgen fue pintada para el altar de la Capilla Oddi en la iglesia de San Francisco al Prato en Perusa: en 1797 fue requisada por los Franceses y trasladada a Parí­s. Devuelta después de 1815, ya no regresó a su sede original y entró a formar parte de la nueva Pinacoteca Vaticana según los deseos de Pí­o VII (pontí­fice desde 1800 hasta 1823). En la parte alta de la composición, entre ángeles músicos, el Cristo corona a la Virgen, mientras que en la parte inferior, los Apóstoles, entre los cuales se encuentra San Tomás con la cinta donada por la Virgen, se colocan alrededor de la tumba, en la que se hallan flores en el lugar de la Virgen, elevada a los cielos. La pintura, obra juvenil fechada generalmente entre 1502 y 1504, siempre ha sido indicada como la obra de Rafael más cercana al estilo de su maestro Perugino. La predela, de 39 x 190 cm, ilustra tres episodios de la infancia de Cristo: la Anunciación, la Adoración de los Reyes Magos y la Presentación al Templo.

 

Predela del retablo Oddi
  • Anunciación. Tabla al temple engrosado de 29 x 60 cm, aprox.
  • Adoración de los Reyes Magos.Tabla al temple engrosado de 29 x 60 cm, aprox.
  • Presentación al Templo. Tabla al temple engrosado de 29 x 60 cm, aprox.

 

Predela Baglioni

Tablas al temple engrosado de 18 x 44 cm. Las tres tablillas representan la Fe, la Esperanza y la Caridad, acompañadas a los lados de amorcillos que muestran los respectivos atributos: tablillas con los monogramas griegos CPX e IHS, alusivos al Cristo, objeto de fe, para la primera; actitud de confianza para la Esperanza; un brasero con llamas y una jofaina llena de monedas para la Caridad). Es muy probable que la Caridad ocupase la posición central, con la Esperanza a la izquierda y la Fe a la derecha. Las Virtudes teologales son los compartimientos de predela del retablo Baglioni en el que se representa el Descendimiento de Cristo, pintado para la capilla de familia en la iglesia de San Francisco al Prato en Perusa y actualmente conservada en la Galerí­a Borghese de Roma. El retablo, realizado en 1507, fue comisionado a Rafael por Atalanta Baglioni, en memoria del hijo Grifone, asesinado en 1500 en un conflicto familiar surgido para obtener el control de Perusa.

  • Fe.
  • Caridad.
  • Esperanza.

 

Otros cuadros

Raffaello Sanzio
  • La Virgen de Foligno: Óleo sobre lienzo, transportado de 308 x 198 cm. La tabla fue encargada en 1511 por Segismundo de' Conti para el altar mayor de la iglesia de Santa Marí­a de Aracoeli en Roma. De aquí­ pasó en 1565 a la iglesia de Santa Ana en el Monasterio de las Condesas en Foligno y, tras regresar de Francia, donde habí­a sido trasladada en 1797 a raí­z del Tratado de Tolentino, entró a formar parte de la Pinacoteca Vaticana (1816). Segismundo de' Conti, ilustre humanista de Foligno, se halla representado a la derecha, rezando de rodillas: San Jerónimo, en hábito cardenalicio, lo presenta a la Virgen, sentada en gloria con el Niño; a la izquierda, San Juan Bautista, vestido con pieles, indica la visión celeste, frente a la cual se arrodilla San Francisco, protector de los Menores, a cuya iglesia estaba destinado el cuadro. Esta obra fue encargada por Segismundo de' Conti para agradecer a la Virgen por haberle salvado la casa de Foligno, tras caer sobre ella un rayo: el episodio se recuerda en la espléndida aplicación del paisaje en el fondo. El angelito en el centro de la composición sujeta una placa sin inscripción, destinada probablemente a recordar el voto atendido por la Virgen. El cuadro se puede fechar entre el año 1511 y 1512, en el perí­odo en el que Rafael estaba trabajando en el Estancia de Heliodoro en el Vaticano (aposento de Julio II).
  • Transfiguración: Tabla al temple engrosado de 410 x 279 cm. El Cardenal Julio de' Medici encargó dos cuadros destinados a la catedral de San Justo de Narbonne, ciudad de la que el cardenal de' Medici (futuro Papa Clemente VII) se habí­a transformado en obispo el año 1515: la Transfiguración, a Rafael y la Resurrección de Lázaro (actualmente en la National Gallery de Londres), a Sebastián del Piombo. La Transfiguración no fue enviada a Francia, ya que tras la muerte de Rafael (1520), el cardenal se quedó con ella, regalándola más tarde a la iglesia de San Pedro en Montorio, lugar donde fue colocada en el altar mayor. En 1797, a raí­z del Tratado de Tolentino, esta obra, como muchas más, fue llevada a Parí­s y devuelta en 1816 tras la caí­da de Napoleón; fue entonces que entró a formar parte de la Pinacoteca de Pí­o VII (pontí­fice desde 1800 hasta 1823). En el retablo se describen dos episodios narrados uno detrás del otro en el Evangelio de Mateos: la Transfiguración arriba, con el Cristo en gloria entre los profetas Moisés y Elí­as, y, abajo en primer plano, el encuentro de los Apóstoles con el niño endemoniado que será curado milagrosamente por el Cristo tras su regreso del Monte Tabor. El cuadro es el último realizado por Rafael y puede considerarse como el testamento espiritual del artista. La obra, según la biografí­a escrita por el célebre artista y biógrafo del s. XVI Giorgio Vasari, es "la más celebrada, la más bella y la más divina".

 

Tapices

Raffaello Sanzio / P.Van Aelst (Bruselas)
  • La Pesca Milagrosa de Pedro. 512 x 492 cm. 1517-1519.
  • Entrega de las llaves.
  • Lapidación de San Esteban.
  • Conversión de San Pablo.
  • Ceguera de Elimas.
  • Curación del lisiado.
  • San Pablo predica en Atenas.
  • Friso con las Horas, inv.
  • Friso con las Estaciones.

 

Manufactura Flamenca (Bruselas)
  • Última Cena.
  • Friso con escudo de Clemente VII.
  • Friso con escudo de Clemente VII - 2.

 

 

 

Sala IX - siglos XV-XVI

Giovanni Bellini

  • Dolor por el Cristo muerto: Tabla al óleo de 107 x 84 cm. La pintura era la parte alta (cimacio) del célebre retablo que Bellini pintó en Pesaro para el altar mayor de la iglesia de San Francisco entre 1473 y 1476. El retablo (actualmente en el Museo de Pesaro) representaba la Coronación de la Virgen encuadrada en una compleja serie de pinturas. En eI Dolor se reúnen en torno al cuerpo de Cristo muerto las figuras de Marí­a Magdalena, Nicodemo y José de Arimatea. La solemne composición (que sugiere una observación desde arriba hacia abajo) se distingue por el tono absorto y doliente de la representación y por la í­ntima relación emocional que une a los protagonistas.

 

Bernardino de' Conti

  • Retrato de Francisco II Sforza.

 

Leonardo da Vinci

  • San Jerónimo: Tabla al óleo de 103 x 74 cm. No se poseen noticias acerca del destino y el cliente de la pintura, aún en forma de boceto y entre las más enigmáticas del gran pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y filósofo toscano. 1480-1482 aprox. En efecto, la cita más antigua con respecto al San Jerónimo se remonta sólo a comienzos del s. XIX, cuando se menciona, atribuyéndolo a Leonardo, en el testamento de la pintora suiza Angélica Kauffmann. Tras su muerte, volvieron a perderse los pasos, hasta que fue encontrado casualmente y adquirido por el tí­o de Napoleón, el Cardinal Joseph Fesch. Según la tradición, el cardenal halló el cuadro dividido en dos partes: la de abajo en el taller de un ropavejero romano, en donde serví­a de tapa de una cajita, mientras que la parte con la cabeza del santo, donde su zapatero, que habí­a hecho de ésta la superficie del taburete. Dejando a un lado la historia novelada, la tabla resulta realmente cortada en cinco pedazos. Tras morir el cardenal, el cuadro fue colocado en subasta y vendido varias veces, hasta ser reconocido y adquirido por Pí­o IX (pontí­fice desde 1846 hasta 1878) para la Pinacoteca Vaticana (1856). La atribución de la obra propuesta por la Kauffmann siempre ha hallado de acuerdo a los estudiosos, debido a las evidentes relaciones con la obra del maestro y en particular, con la Adoración de los Reyes Magos (Florencia, Galerí­a de los Uffizi).

 

Polidoro da Caravaggio (Polidoro Caldara)

  • Ida al Calvario. Óleo sobre tabla de 60 x 45 cm. Aprox. 1534.

 

 

 

Sala X - siglo XVI

Escuela de Rafael y pintura véneta.

Paris Bordone

  • San Jorge que da muerte al dragón. Óleo sobre tabla de 290 x 189 cm. 1530.

 

Garofalo

  • Aparición de la Virgen a Augusto y la Sibila. Óleo sobre tabla de 143 x 118 cm. 1544.
  • Sagrada Familia y Santa Catalina.

 

Giulio Romano y Giovan Francesco Penni

  • Coronación de la Virgen (Madonna de Monteluce): Tabla al óleo de 354 x 232 cm. Las Clarisas del convento de Monteluce en Perusa (de aquí­ el nombre que se da comúnmente a la pintura "Madonna de Monteluce") encargaron al joven Rafael un retablo para altar con la Asunción de la Virgen en 1503. Tiempo después, se firmaron dos contratos más (1505, 1516) para una tabla en la que se representase la Coronación de la Virgen. Tras la muerte de Rafael (1520) la obra aún no habí­a sido terminada: en efecto, estaban listos sólo algunos dibujos. Por lo tanto, se estipuló un nuevo contrato (1523) con sus alumnos, Giulio Romano y Giovan Francesco Penni, quienes entregaron finalmente el retablo en 1525. La obra consta de dos partes realizadas en ocasiones diferentes y más tarde reunidas: la hipótesis más probable es que el panel superior con la Coronación de la Virgen (probablemente empezado como boceto de Rafael) sea obra de Giulio Romano, mientras que en el caso de la parte inferior, con los Apóstoles reunidos alrededor de la tumba florecida, se haya reutilizado un retablo de Giovan Francesco Penni, encargado por Agostino Chigi para la capilla de familia en Santa Marí­a del Pueblo, siendo luego rechazada.

 

Moretto da Brescia

  • Virgen con el Niño y Santos Jerónimo y Bartolomé (llamada Madonna de la Pera). Óleo sobre lienzo de 186 x 138 cm. 1550.

 

Tiziano Vecellio

  • Virgen de San Nicolás dei Frari: Óleo sobre lienzo, transportado de 388 x 270 cm. El gran retablo de la Virgen con el Niño y Santos fue pintado entre 1533 y 1535 para la iglesia de San Nicolás della Lattuga en Campo dei Frari, ubicada en el Lido de Venecia, mejor conocida como San Niccolí² dei Frari. La obra fue adquirida por el Papa Clemente XIV para el palacio pontificio del Quirinal (1770, aprox.) en Roma, lugar donde parece que jamás fue expuesta; en cambio, se expuso en San Pedro en Montorio y en el año 1797, fue transportada a Parí­s; desde 1820 entró a formar parte de la Pinacoteca Vaticana de Pí­o VII. La pintura, originariamente cimbreada (es decir, curva en la parte superior, en la que se representaba la paloma del Espí­ritu Santo), presenta a la Virgen con el Niño y ángeles en las nubes y abajo, los Santos Catalina, Nicolás, Pedro, Antonio, Francisco y Sebastián en recogimiento. Esta obra de arte es producto de la madurez completa del artista quien, tras superar las primeras enseñanzas de Bellini y de Giorgione, se revela ya como una personalidad autónoma y plenamente renombrada, tanto es así­ que se le considera el primer pintor de Venecia.
  • Retrato del dux Niccolí² Marcello. Óleo sobre lienzo de 103 x 90 cm. 1542.

 

Veronese

  • Alegorí­a de las Artes Liberales.
  • Visión de Santa Elena: Tela al óleo de 166 x 134 cm. Santa Elena, madre del emperador romano Constantino (306-337 d.C.), está representaba dormida, sentada, con la cabeza reclinada sobre una mano; la historia sagrada le atribuye la visión, o para ser más precisos, el sueño que la llevó a encontrar la verdadera Cruz, materializada (por decirlo de esta manera) y sostenida por un amorcillo alado. La iconografí­a no es la que se encuentra tradicionalmente en el ambiente véneto, donde la Santa generalmente está representada de pie cerca de la cruz. La pintura, fechada aproximadamente en 1580, forma parte de la producción madura del gran pintor véneto.

 

 

 

Sala XI - siglo XVI

Barocci

  • Anunciación: Óleo sobre lienzo, transportado de 248 x 170 cm. La obra fue pintada por Barocci durante los años 1582-1584 para la capilla de Francisco Marí­a II della Rovere, duque de Urbino, en la Basí­lica de Loreto. Trasladada a Parí­s en 1797, regresó a Italia en 1816 y desde 1820 forma parte de la Pinacoteca Vaticana. El acontecimiento religioso domina la composición; en el fondo, una abertura nos permite vislumbrar una vista del Palacio Ducal de Urbino: el tema sagrado, expresado de manera directa y con gran sencillez, se ve sumergido en una luminosidad difusa e impregnada de una atmósfera dulce e idí­lica.
  • Reposo durante la huida a Egipto. Óleo sobre lienzo de 133 x 110 cm. 1570-1573.
  • Beata Micaela. Óleo sobre lienzo de 252 x 171 cm. 1606.
  • Estigmatización de San Francisco de Así­s. Tabla al temple de 152 x 140 cm.

 

Ludovico Carracci

  • Trinidad con Cristo muerto. Óleo sobre lienzo de 172,5 x 126,5 cm. 1590.

 

Cavalier d'Arpino (Guiseppe Cesari Arpino)

  • Anunciación. Óleo sobre lienzo de 290 x 184 cm. 1606.

 

Marco da Siena (Marco dal Pino)

  • Prensa mí­stica y Cristo en gloria. Tabla al óleo de 139 x 96 cm. 1571.

 

Girolamo Muziano

  • Resurrección de Lázaro. Óleo sobre lienzo de 295 x 440 cm. La gran representación de la Resurrección de Lázaro, firmada por Girolamo Muziano, fue realizada probablemente en 1555 en Subiaco; más tarde fue trasladada a Roma en el Palacio de San Marcos (Palacio Venecia), lugar en donde Miguel íngel pudo admirarla y elogiarla públicamente. A continuación, fue colocada sobre la tumba del artista en Santa Marí­a la Mayor. Tras pasar luego al Quirinal, entró a formar parte de la Pinacoteca Vaticana.
  • San Jerónimo. Tabla al óleo de 147 x 98 cm. 1585.
  • Un Santo ermitaño. Óleo sobre lienzo de 134,5 x 112 cm. 1590.

 

Marcello Venusti

  • San Bernardo aplasta al demonio. Tabla al óleo de 220 x 110 cm. 1563.

 

Jacopo Zucchi

  • Procesión de San Gregorio Magno. Tabla al óleo de 168 x 128 cm. 1580.
  • Milagro de la nieve. Tabla al óleo de 171 x 151 cm. 1580.

 

 

 

Sala XII - siglo XVII

Caravaggio

  • Descendimiento de la cruz. Óleo sobre lienzo de 300 x 203 cm. Considerada una de las obras maestras de Caravaggio, fue encargada por Girolamo Vittrice para la capilla de familia en Santa Marí­a en Vallicella (Iglesia Nueva) en Roma. En 1797 fue incluida en el grupo de obras trasladadas a Parí­s según el Tratado de Tolentino y entró a formar parte de la Pinacoteca de Pí­o VII tras ser devuelta en 1817. Caravaggio no representa en realidad la Sepultura ni el Descendimiento de la manera tradicional, ya que el Cristo no está descrito al ser bajado a la tumba, sino cuando, en presencia de mujeres devotas, es colocado por Nicodemo y Juan sobre la Piedra de la Unción, es decir, la piedra tumbal con la que se cerrará el sepulcro. Alrededor del cuerpo de Cristo se colocan la Virgen, Marí­a Magdalena, Juan, Nicodemo y Marí­a de Cleofa, quien alza los brazos y los ojos al cielo en un gesto de altí­sima tensión dramática. Caravaggio, que llegó a Roma en 1592, fue el protagonista de una verdadera revolución artí­stica en lo que se refiere a la manera de tratar temas, al uso del color y de la luz, y sin duda alguna, fue la personalidad más importante de la corriente "realista" de la pintura del s. XV.

 

Domenichino

  • Comunión de San Jerónimo. Óleo sobre lienzo de 419 x 256 cm. La pintura, encargada por la Congregación de San Jerónimo de la Caridad para la iglesia del mismo nombre en Via Giulia en Roma, fue realizada por el Domenichino entre 1611 y 1614. El pintor boloñés habí­a llegado a esta ciudad en 1602, tras ser llamado por su conciudadano Aní­bal Carracci, con quien colaboró en la Galerí­a Farnese. La Comunión de San Jerónimo es el primer reconocimiento importante que obtuvo en Roma y despertó, excepto raras excepciones, la aprobación entusiasta de sus contemporáneos, quienes consideraron la pintura una de las obras maestras del arte italiano. El tema bastante inusual, es el de San Jerónimo que, ya a noventa años llega al punto de muerte y desea comulgar por la última vez rodeado por sus discí­pulos y Santa Paula. El Domenichino se inspiró en un cuadro de tema idéntico, pintado diez años antes por su maestro Agostino Carracci.

 

Guercino (Giovan Francesco Barbieri)

  • Santa Marí­a Magdalena penitente. Óleo sobre lienzo. 1622.
  • Incredulidad de San Tomás. Óleo sobre lienzo de 120 x 143 cm.
  • Santa Margarita de Cortona. Óleo sobre lienzo de 255 x 170 cm.

 

Nicolas Poussin

  • Martirio de San Erasmo. Óleo sobre lienzo de 320 x 186 cm. Es el primer encargo público de Nicolás Poussin en Roma, ciudad a la que el pintor francés se habí­a trasladado en 1624. Realizada para el altar del transepto derecho de la Basí­lica de San Pedro, en el que se guardaban las reliquias del Santo, la pintura permaneció en ese lugar hasta el s. XVIII, ocasión cuando fue reemplazada por una pareja en mosaico y trasladada al palacio pontificio del Quirinal. A raí­z del Tratado de Tolentino fue llevada a Parí­s en 1797 y tras su devolución, entró a formar parte de la Pinacoteca Vaticana de Pí­o VII (1820). El retablo del altar, inicialmente encargado a Pietro de Cortona, pasó en 1628 a Poussin, quien lo realizó dentro del año siguiente, siguiendo los dibujos preparatorios ya elaborados por Cortona. La pintura representa a Erasmo, obispo de Formia, mientras sufre el martirio durante las persecuciones de Diocleciano en 303 d.C. El pintor representa al mártir en primer plano, un sacerdote que indica la estatua de Hércules (el í­dolo pagano que Erasmo se habí­a negado de adorar sufriendo por ello el martirio en la plaza pública), un soldado romano a caballo encargado de la ejecución, el verdugo que saca el intestino haciéndolo enrollar alrededor de un árgano de marinero, un fragmento de arquitectura clásica y ángeles que bajan hacia la ví­ctima con la palma y la corona, sí­mbolos del martirio. Dicha composición se transformó en un verdadero prototipo para las representaciones siguientes relativas a episodios de martirio y en ella se inspiró también Valentin para el Martirio de los Santos Proceso y Martiniano realizado para un altar cercano en San Pedro.

 

Guido Reni

  • Crucifixión de San Pedro. Tabla al óleo de 305 x 171 cm. Encargada por el Cardenal Pietro Aldobrandini para San Pablo alle Tre Fontane, marcó el primer éxito romano de Guido Reni, quien la realizó en 1604-1605. Trasladada al Palacio Pontificio del Quirinal (1787, aprox.), fue llevada a Parí­s en 1797, y tras ser devuelta, entró a formar parte de la Pinacoteca de Pí­o VII desde 1819. Recién llegado a Roma, el artista boloñés fue partidario de las novedades revolucionarias de la pintura de Caravaggio, que desde el comienzo habí­an influido de manera determinante en la vida artí­stica de la ciudad. Dicha influencia es evidente en la Crucifixión de San Pedro, que se inspira en el mismo tema ya tocado por Caravaggio en el cuadro para la iglesia romana de Santa Marí­a del Popolo, aun siendo de menor intensidad la tensión dramática con respecto a ésta.
  • Virgen con el Niño y Santos Tomás y Jerónimo (Retablo Olivieri). Óleo sobre lienzo de 340 x 210 cm. 1634.
  • San Mateos y el ángel. Óleo sobre lienzo de 85 x 68 cm. 1635-1640.

 

Andrea Sacchi

  • Visión de San Romualdo. Óleo sobre lienzo de 310 x 175 cm. 1631.
  • Misa de San Gregorio.

 

Jean Valentin

  • Martirio de los Santos Proceso y Martiniano: Óleo sobre lienzo de 302 x 192 cm. El artista francés se mudó a Roma probablemente en 1613, ciudad en la que se dejó influir por Caravaggio. Tras superar un perí­odo difí­cil, halló la simpatí­a del cardenal Francesco Barberini de quien obtuvo numerosos encargos, entre ellos el Martirio de los Santos Proceso y Martiniano, que le otorgó la fama definitiva. El cuadro, terminado dentro del año 1629, fue realizado para un altar del transepto derecho de la basí­lica de San Pedro. Las referencias al Martirio de San Erasmo, realizado por Poussin para un altar cercano, resultan evidentes, tanto es así­ que ambas obras fueron consideradas desde el principio en competición. Los contemporáneos del artista reconocieron que la pintura de Valentin, en puro estilo de Caravaggio (por realismo y uso especial de la luz), superaba la de Poussin en naturalismo, fuerza, riqueza y armoní­a de colores.

 

 

 

Sala XIII - siglo XVII

Pietro da Cortona (Pietro Berrettini)

  • Visión de San Francisco: Óleo sobre lienzo de 227 x 151 cm. Es una copia de dimensiones levemente inferiores del retablo del altar que Pietro da Cortona pintó en 1640-1641, para la Capilla Montauto en la iglesia de la Anunciación en Arezzo. La pintura, que procede de la Villa Pontificia de Castelgandolfo, fue expuesta en la Pinacoteca en 1932. La aparición de la Virgen que ofrece el Niño a San Francisco, es un tema especialmente difundido en el s. XV: el tema religioso en este caso se expresa con admirable vitalidad y libertad, con pinceladas fluidas y riqueza de efectos cromáticos, lo cual confirma la gran personalidad del artista, uno de los mayores protagonistas del arte barroco.
  • David da muerte al león. Óleo sobre lienzo de 125 x 97 cm. 1625-1639.
  • David da muerte al gigante Goliat. Óleo sobre lienzo de 125 x 97 cm. 1625-1639.

 

Orazio Gentileschi

  • Judit y la sierva con la cabeza de Holofernes. Óleo sobre lienzo de 123 x 142 cm. 1611-1612.

 

Nicolas Poussin

  • Victoria de Gedeón sobre los Madianitas. Óleo sobre lienzo de 98 x 137 cm. 1624-1625.

 

Guido Reni

  • La fortuna retenida por Amor. Óleo sobre lienzo de 188 x 155 cm. 1623.

 

Andrea Sacchi

  • Interior de Santa Marí­a en Vallicella: canonización de San Felipe Neri. Óleo sobre lienzo de 74 x 98 cm. 1622.

 

G. Seghers, J. Wildens

  • San Francisco Javier.
  • San Ignacio de Loyola.

 

 

 

Sala XIV - siglo XVII

Carlo Maratta

  • Retrato de Clemente IX: Óleo sobre lienzo de 145 x 116 cm. Carlo Maratta, marquesano de nacimiento, se habí­a mudado desde muy joven a Roma, ciudad en la que obtuvo, desde las primeras pruebas, un éxito incontestable, tanto es así­ que tras la muerte de Pietro da Cortona (1669), asumió el papel de guí­a de la vida artí­stica romana hasta inicios del s. XVIII. El pintor estuvo en estrecho contacto con el ambiente pontificio. Realizó numerosas obras de tema religioso, destacándose asimismo en el arte del retrato. Entre las pruebas más representativas de este género se encuentra el Retrato de Clemente IX Rospigliosi, firmado y fechado en 1669: el pontí­fice sentado en el trono ha sido pintado en tres cuartos (aludiendo claramente al Retrato de Inocencio X de Velázquez) y representado con sagaz penetración psicológica y fuerza expresiva.
  • La Virgen y el Niño. Óleo sobre lienzo. 292 x 205 cm. Carlo Maratta 1693-1695.

 

Baciccia

  • Concierto de íngeles. Óleo sobre lienzo de 49 x 98 cm. 1672.
  • Visión de San Francisco Javier: Óleo sobre lienzo de 64,5 x 46 cm. La pequeña pintura representa en primer plano a San Francisco Javier con el crucifijo apretado al pecho, rodeado por ángeles y querubines que presencian su agoní­a. Es el boceto para el retablo del altar dedicado al Santo en la iglesia de San Andrés en el Quirinal. El boceto del año 1675, aproximadamente, está realizado mediante una técnica rápida, las figuras están simplemente esbozadas sin definir detalles y expresadas con pinceladas veloces de color pastoso: presenta algunas variantes con respecto a la composición final.

 

Andrea Belvedere

  • Flores y fruta. Óleo sobre lienzo de 131 x 98 cm.

 

Borgognone

  • Batalla. Óleo sobre lienzo de 79 x 112 cm. 1650-1660.

 

Andrea Camassei

  • San Pedro bautiza a los Santos Proceso y Martiniano. Óleo sobre lienzo de 80 x 55.5 cm. 1630-1635.

 

Bartolomé Esteban Murillo

  • Martirio de San Pedro de Arbues. Óleo sobre lienzo de 132.5 x 102 cm.

 

Pietro Navarra ( ?)

  • Naturaleza muerta con elementos clásicos y fruta. Óleo sobre lienzo de 135 x 98 cm.
  • Naturaleza muerta con elementos clásicos y fruta - 2.

 

Sassoferrato (Giovanni Battista Salvi Sassoferrato)

  • Virgen con el Niño: Óleo sobre lienzo de 133 x 98 cm. 1650. Giovan Battista Salvi, llamado el Sassoferrato, representa a la Virgen sentada sobre las nubes con los pies apoyados en la media luna: tiene en brazos al Niño, que lleva en la mano un rosario que termina en una rosa; entre las nubes surgen cabezas de querubines. La imagen confirma los elementos estilí­sticos que caracterizan su vasta producción de temas religiosos: imágenes con una sólida base formal, con colores brillantes y casi esmaltados.

 

Daniel Seghers y Erasmus II Quellin

  • Guirlanda de flores con la Virgen y el Niño. Óleo sobre lienzo de 118 x 85 cm.
  • Guirlanda de flores con "Ecce Homo": Óleo sobre lienzo de 94 x 71 cm. Daniel Seghers, pintor flamenco que ingresó en la orden de los Jesuitas en 1614, aprendió el estilo de la pintura floreal directamente de Jan Bruegel de Terciopelos, colaborador y amigo de Rubens. Fue a Roma por una breve estancia, regresando luego a su patria, donde continuó con su prolí­fica producción hasta la muerte. El artista se especializó en un género de pintura extremadamente singular y apreciado, que le hizo famoso en toda Europa. Sus composiciones repiten sin producir variaciones relevantes el mismo esquema: ricas guirnaldas de flores, pintadas con esmerada atención por los elementos naturalistas según la tradición flamenca de la que Bruegel habí­a sido lí­der, y falsos marcos de piedra que sirven de entorno a escenas sacras o figuras de Santos colocados en el centro, realizados por otros artistas del ámbito de Bruegel, en este caso, Erasmus II Quellin. La pintura pasó de las colecciones jesuitas al Vaticano, tras ser suprimida la Orden (1773) y luego a la Pinacoteca de Pí­o VI en 1790.

 

Daniel Seghers y Hendrik Van Balen

  • Guirlanda de flores con San Ignacio. Óleo sobre lienzo de 120 x 90 cm.

 

Daniel Seghers y Cornelis Schut (?)

  • Guirlanda de flores con San Goswin mártir.

 

 

 

Sala XV - siglo XVIII.

Pompeo Batoni

  • San Juan Nepomuceno frente a la Virgen. Óleo sobre lienzo de 120 x 63.5 cm. 1743.
  • Retrato de Pí­o VI: Óleo sobre lienzo de 137,7 x 98 cm. La pintura, que probablemente siempre ha formado parte de las colecciones pontificias, entró a la Pinacoteca en 1932, atribuyéndose primero a Anton Raphael Mengs y luego al pintor de Lucca Pompeo Batoni. El artista toscano, que se habí­a trasladado a Roma para completar sus estudios, se estableció en esta ciudad definitivamente tratando los géneros más variados, aunque se especializó en el del retrato, gracias al cual alcanzó fama internacional. En efecto, importantes personajes de su tiempo deseaban hacerse retratar y entre éstos no faltó Pí­o VI (pontí­fice desde 1775 hasta 1799), quien entró en contacto con Batoni inmediatamente después de ser elegido Papa. La pintura vaticana, que aún se presenta como boceto, se considera un estudio realizado con mucha probabilidad del natural, con respecto al retrato oficial del Papa (actualmente en el Museo de Roma). El pontí­fice está representado sentado en el trono; en la mano izquierda sujeta una hoja de papel (en la versión del Museo de Roma) en la que está escrito: "A la Santidad de Nuestro Señor Papa Pí­o VI por P. Batoni Pinxit 1775".

 

Sebastiano Conca

  • Descendimiento. Óleo sobre lienzo de 63 x 47 cm. 1746
  • Cristo en el huerto. Óleo sobre lienzo de 63 x 47 cm. 1746.
  • Milagro de San Toribio de Lima. Óleo sobre lienzo de 175 x 260 cm. 1726.

 

Giuseppe Maria Crespi

  • Sagrada Familia. Óleo sobre lienzo de 59.5 x 44.5 cm. 1735-1740.
  • Retrato de Benedicto XIV: Óleo sobre lienzo de 260 x 180 cm. Este retrato de dimensiones monumentales fue encargado a Crespi por el Cardenal Prospero Lambertini, Arzobispo de Bolonia, para el Seminario Mayor de su ciudad en 1739. El año siguiente, el cliente en cuestión fue elegido pontí­fice bajo el nombre de Benedicto XIV (desde 1740 hasta 1758); por consiguiente, se pidió al artista que modificase el retrato ya que el Papa habí­a manifestado el deseo de llevárselo a Roma. Las radiografí­as realizadas durante la restauración (1981) han detectado las diferentes etapas de la composición hasta llegar a la versión final, la cual resulta haber sufrido muchas modificaciones. En efecto, Crespi aumentó el tamaño de la figura del protagonista, cambió el vestuario y añadió atributos (tiara papal) que testimonian el cargo pontificio recién asumido.

 

Donato Creti

  • Observaciones Astronómicas: Lienzos al óleo. Cada panel 51 x 35 cm. La serie de las Observaciones astronómicas fue encargada en 1711 por el conte boloñés Luigi Marsili, quien hizo pintar a Donato Creti todos los planetas en varios cuadritos, regalándolos al Papa para convencerlo sobre la importancia para la Santa Iglesia de un observatorio astronómico. El regalo permitió lograr el objetivo, ya que con el apoyo de Clemente XI (pontí­fice desde 1700 hasta 1721) fue inaugurado poco después en Bolonia el primer observatorio astronómico público de Italia. Los ocho lienzos de formato pequeño describen el sistema planetario conocido en aquel entonces: el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno y un Cometa; falta Urano, descubierto sólo en 1781. En las composiciones es dominante la presencia de los planetas, los cuales son observados con telescopios y diferentes instrumentos ópticos (bajo instrucciones precisas dadas al pintor) por parte de pequeñas figuras humanas en trajes del s. XVIII, reabsorbidas en la inmensidad del paisaje nocturno.
    • El Sol.
    • La Luna.
    • Mercurio.
    • Venus.
    • Marte.
    • Júpiter.
    • Saturno.
    • Un Cometa

 

Giovanni Battista Crosato

  • Virgen con el Niño con San Antonio de Padua y un Santo Obispo. Lienzos al óleo de 255 x 130 cm.

 

Gaetano Gandolfi

  • Triunfo de la Fe. Óleo sobre lienzo de 49.3 x 38.6 cm. 1774.
  • La muerte de san Andrés Avelino. Óleo sobre lienzo de 49.3 x 38.6 cm. 1774.

 

Pier Leone Ghezzi

  • Martirio de San Clemente. Óleo sobre lienzo de 230 x 307 cm. 1726.

 

Thomas Lawrence

  • Retrato de Jorge IV de Inglaterra: Óleo sobre lienzo de 292 x 204 cm. El cuadro, firmado y fechado en 1816, representa al Prí­ncipe Regente, futuro rey Jorge IV de Inglaterra, probablemente regalado por este mismo a Pí­o VII (pontí­fice desde 1800 hasta 1823) tras subir al trono de Inglaterra en 1820, bajo un clima de colaboración entre el Reino Unido y la Santa Sede tras la caí­da de Napoleón. Se trata de un verdadero retrato histórico: Jorge IV, decorado con las insignias de las máximas órdenes caballerescas (se reconoce la de la Jarretera - en la pierna izquierda - y la del Toisón de Oro), está representado en pie, de tamaño mayor que el natural, al lado de una mesa regalada por el rey de Francia Luis XVIII, sobre la cual están apoyadas la corona y una carta del Papa Pí­o VII. El retrato se propone ensalzar al cliente, cuya majestad está recalcada por la magní­fica riqueza del traje. Sir Thomas Lawrence, pintor inglés heredero de Joshua Reynolds y su sucesor como pintor oficial de la corte, fue uno de los más célebres retratistas ingleses del s. XIX.

 

Francesco Mancini

  • Reposo durante la huida a Egipto: Óleo sobre lienzo de 136 x 100 cm. El Reposo durante la huida a Egipto, obra considerada, en el pasado, de Maratta, se atribuyó más tarde y esta vez, correctamente, a Francesco Mancini, un artista marquesano de nacimiento, aunque emiliano de formación, quien ejerció en los territorios pontificios en la primera mitad del s. XVIII. Mancini gozó entre sus contemporáneos de una posición singular, elaborando un lenguaje completamente personal que consiste en una sí­ntesis de elementos barrocos y rococó, una pintura caracterizada por la facilidad y agilidad de ejecución, así­ como por una materia cromática fluida y vital. El Reposo fue adquirido en 1772 por Clemente XIV (pontí­fice desde 1769 hasta 1774) junto con otros dos cuadros de tema mitológico del mismo autor.
  • Lucha entre Amor y Pan. Óleo sobre lienzo de 125 x 92 cm. 1723-1725.

 

Francesco Trevisani

  • Cristo y la Samaritana en el pozo. Óleo sobre lienzo de 258 x 192 cm.

 

 

 

Sala XVI - siglo XIX

Wenzel Peter

  • Autorretrato. Óleo sobre lienzo de 75 x 71 cm. 1813.
  • Combate de una cebra con un leopardo.
  • Búho con presa y paisaje.
  • Tigre.
  • Combate de un león con un tigre.
  • Adán y Eva en el Paraí­so Terrenal: Óleo sobre lienzo de 336 x 247 cm. El enorme lienzo representa el momento culminante de la carrera de Wenzel Peter, pintor animalista, es decir, especializado en un género muy singular, que le llevó a reproducir con extraordinario naturalismo, animales de especies muy varias, "fotografiados" por decirlo así­, en sus gestos estáticos o de lucha. El Paraí­so Terrenal es la prueba de un virtuosismo más elevado, ya que el artista reúne alrededor de las figuras de Adán y Eva, las de más de doscientos animales de todo el mundo, reproducidos no sólo con habilidad pictórica, sino también con conocimientos profundos y precisión cientí­fica. En 1831 Gregorio XVI (pontí­fice desde 1831 hasta 1846) adquirió veinte obras del pintor austriaco Wenzel Peter para adornar la Sala del Consistorio en el Apartamento Papal de representación.

 

 

 

Sala XVII - siglo XVII

En la sala XVII de la Pinacoteca se exponen los modelos preparatorios en creta mixta con paja en armazón de hierro y mimbre para las figuras de bronce de la Cátedra de San Pedro. Son obras de gran interés documentario y artí­stico, tanto por la alta calidad del modelado, que testimonia una intervención cierta de Bernini, como por el hecho que de ellas se obtuvieron los moldes para la fusión. Los modelos para la Cátedra incluyen las cabezas de San Atanasio y San Juan Crisóstomo, así­ como figuras de íngeles. El grandioso monumento de mármol, estuco y bronce dorado, que decora la zona absidal de la Basí­lica de San Pedro fue realizado por Bernini y sus colaboradores durante los años 1658-1666, bajo el pontificado de Alejandro VII (pontí­fice desde 1655 hasta 1667). Su realización se debió a la decisión de trasladar la venerabilí­sima reliquia de la cátedra de madera sobre la cual, según la tradición medieval, San Pedro se sentaba para instruir a los cristianos -en realidad es el trono que el emperador Carlos el Calvo regaló al Papa Juan VII en 875- desde la Capilla Bautismal en el ábside de la Basí­lica. El gran trono de bronce, en el que se guarda la cátedra de madera, se recorta entre las nubes, rodeado por íngeles y cuatro grandes figuras de Doctores de la Iglesia (San Ambrosio, San Agustí­n, San Atanasio y San Juan Crisóstomo).

 

Gian Lorenzo Bernini y Antonio Raggi

  • íngel en el centro derecha, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro (primera versión).

 

Gian Lorenzo Bernini y Ercole Ferrata

  • íngel en el centro izquierda, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro (primera versión).

 

Gian Lorenzo Bernini

  • íngel a la izquierda, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro (versión definitiva).
  • íngel a la derecha, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro (versión definitiva).
  • Cabeza de San Juan Crisóstomo, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro.
  • Cabeza de San Atanasio, modelo para una estatua del altar de la Cátedra de San Pedro.

 

 

 

Sala XVIII - siglos XV-XIX (iconos)

Angelo Bizamano

  • San Jorge que da muerte al dragón.

 

Arte Ruso de Novgorod

  • San Nicolás y hechos de su vida: Finales del s. XV.- inicios del s. XVI, Tabla al temple con velo de óleo, tapa de plata y filigrana de oro. 67,5 x 54 cm. El icono con San Nicolás e historias de su vida es uno de los más antiguos de la colección vaticana. Realizado probablemente por la escuela rusa de Novgorod, su datación se remonta a finales del s. XV o inicios del XVI. Domina la composición la figura de San Nicolás bendiciendo, obispo de Mira, cuyos restos mortales fueron trasladados a Bari en 1087; en torno a ésta se hallan dieciséis episodios de su vida. En la parte de atrás de la tabla, se ven dos inscripciones: la más antigua está escrita en caracteres paleoeslavos y recuerda que el icono fue regalado en memoria del hermano Juan de Eudoxia, hija del prí­ncipe ruso Miguel Godunov, a un monasterio ruso en 1571; la segunda, en latí­n, refiere que Francesco Vettori, Prefecto y coordinador del Museo Sacro de la Biblioteca Vaticana, se la regaló en 1763 al Papa Clemente XIII (pontí­fice desde 1758 hasta 1769) durante una visita oficial de éste al Museo Sacro. La tabla, importante documento histórico y artí­stico, está enriquecida por una tapa de plata y filigrana de oro, añadida tal vez al ser regalada en 1571 como exvoto.
  • Tránsito de la Virgen. 1500, aprox.

 

Arte Ruso

  • Calendario Sacro o Menologio. s. XVII.
  • Icono de la Santí­sima Virgen.
  • Bautismo de Cristo.

 

Giorgio Klontzas

  • San Tito obispo. s. XVI.

 

Maestro greco-véneto

  • Coronación de la Virgen y Santos. Inicios del s. XV.

 

Antonio Papadopoulos

  • Virgen que da de mamar al Niño.

 

Escuela de Cefalonia

  • Finales del s. XVIII- inicios del s. XIX, Iconostasios de Cefalonia. Liconostasi es el lugar donde se encuentran, iconos religiosos ortodoxos de los más populares, el más representativo del lugar y las comunidades religiosas es el Cristo, la Virgen Marí­a y los Santos. La imponente pared de madera tallada, está articulada por las colunmas que separan cada una de las puertas pintadas. La parte inferior de estas, está adornada con iconos, donde los mayores se encuentran a las puertas que están a los lados de la central y en las de las puntas, las otras tienen, cada una, dos iconos más pequeños. En la parte superior se encuentran bandas decorativas, terminando con un friso de coronación, en cuyo centro se encuentra un crucifijo, de madera, pintado. Los complementos y adornos relacionados con las diferentes partes, no han llegado a nuestros tiempos. La gran estructura es de madera de pino tallada y dorada. En el panel con la decapitación de San Christopher, hay una inscripción con el nombre del comprador de la pintura, la farsa de Constantino (1808).

 

Emmanuele Tzanfournari

  • Tránsito de San Efrem, el Sirio.

 

Vittore (de Bartolomé)

  • Adoración de los Reyes Magos.

 

 

   
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